Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

El castillo se encuentra situado en un alto cerro en la localidad de Íscar en la provincia de Valladolid.

Historia

Aunque el castillo actual se data del siglo XIV, anteriormente existió un castillo o edificación anterior hacia el año 939 que encontraron los musulmanes y debieron destruirlo y parece que a finales del siglo XIII se encontraba alguna construcción. Realmente la actual data de la segunda mitad del sigo XV, por obra de don Pedro de Zúñiga, segundo conde de Miranda del Castañar.

Íscar

 Con posterioridad el castillo quedó en manos de los habitantes de Íscar y en parte de los sucesores de los condes. Ya en  1989 es comprada por unos vecinos de la localidad pero no se le dio ninguna utilización y ya en 1991 pasó a propiedad del Ayuntamiento de Íscar, que realizó distintas mejoras y obras para incorporar arreglos y modificaciones para permitir la visita de turistas que lo pudieran visitar.

Características

El perímetro tiene planta pentagonal, disponía de almenas y puente levadizo y una gran torre del homenaje con garitas circulares con troneras en los ángulos y en el centro del lienzo de la muralla y una de las esquinas con un doble garitón con los escudos heráldicos del conde de Miranda y su esposa Catalina de Velasco. Aunque las almenas han desaparecido todavía se pueden observar el resto de los modillones. El patio de armas es muy grande de tres mil metros cuadrados. La En la parte anterior se construyeron tres  cubos iguales y un puente levadizo. La  construcción es en sillería cuidada en toda la edificación.

Íscar

Situación actual

El Ayuntamiento ha realizado algunas modificaciones para facilitar el acceso y dentro del patio de armas existe un establecimiento que fabrica cerveza. Lo mejor conservado es la torre del Homenaje.

Íscar

El castillo dispone de dos hechos curiosos uno de ellos se refiere a la muerte de un escudero que se negó a abrir el castillo cuando el rey Alfonso I llegaba de cacería y mandó lo ajusticiaran.

Una segunda curiosa costumbre y tradición es la que tenían los jóvenes llamados a filas que procedían a talar un pino y subirlo a la torre del homenaje durante todo el mes de mayo, costumbre que se sigue continuando actualmente.

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