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Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

 A tan sólo 10 días de celebrar sus Montones y su Carrera de las Antorchas, recibe este galardón con orgullo y con el compromiso de mantener esta tradición ancestral y trabajar cada año para hacer más hermosa  su noche mágica.
    Este reconocimiento tiene un significado muy especial, justo cuando se cumple el 245 aniversario de la declaración, por el Supremo Concejo de Castilla,  de la Feria de Carcelén  franca y libre de impuestos.
    Éste es el fruto del esfuerzo que Carcelén lleva realizando en los últimos años para dar a conocer un pueblo, que goza de un importante potencial turístico. Un pueblo que incrementa año tras año su número de visitas. Cerca de 2000 personas lo han visitado en el último año y que se suman a los varios miles que se congregan cada noche del 23 de Agosto.
Carcelén es un pueblo por descubrir que además de un rico patrimonio:
Arquitectónico, con su Castillo del Siglo XIV, su Iglesia de San Andrés y su Ermita del Cristo de la Eras, sus lavaderos...
Natural, con Peña Blanca, su Piedra del Medio Día (reloj solar natural) , Peña Negra, Los Castillejos, Las Muelas y sus fuentes... Pinilla, Fuente Mayor,  la Urriaga…..
Se distingue por  una seña de identidad, una tradición singular que, en una noche mágica, refleja el espíritu de los carceleneros. Un pueblo con una fuerza y un valor incalculables.

“Si cerramos los ojos parece un sueño en una noche de verano” explica la Alcaldesa M.ª Dolores Gómez Piqueras, en representación del pueblo, que invita a imaginarlo y, dentro de 10 días, a vivirlo.
Es un espectáculo, una tradición singular que hoy se reconoce. Los Montones y La Carrera de las Antorchas, donde la luz y el fuego se convierten en magia, son  una explosión de color que, cada 23 de agosto a las 23 horas, se repite inexorablemente, como si de un conjuro se tratara. Peña Blanca se ilumina con tres enormes hogueras y lo hace frente a Peña Negra, en cuya ladera se descuelga Carcelén. Tres montones de leña que, desde tiempo inmemorial y con un origen, probablemente pagano, se encienden en lo alto del monte para dar comienzo a las fiestas en honor al Santo Cristo de las Eras y de la Misericordia.  A partir de ese momento, los corredores y corredoras, portando luz y fuego, tras pasar por la Piedra del Mediodía (reloj solar natural), se abren camino en la noche cerrada e  inician el descenso monte abajo hasta llegar a la Pilarica, donde se enciende la  penúltima hoguera. Da así comienzo una carrera frenética y en la que las personas más jóvenes, se lanzan campo a través, desafiando los elementos. “Carcelén es fuerza, es coraje y valentía”.  Sólo unos minutos son suficientes para que, tras recorrer el último tramo pasando entre antorchas a un lado y otro del paseo, donde la multitud les aclama, las y los jóvenes lleguen al pueblo, a los pies de la Ermita  del Santo Cristo de las Eras (Siglos XVI-XVII). Y solo la primera persona en llegar, tiene el honor de prender el último montón de leña…
La muchedumbre saca al Cristo a hombros de una forma reverencial para que, en su presencia, se distinga a los ganadores de la Carrera de las Antorchas.
El hombre y la mujer más rápidos reciben sus trofeos: El Portador y La Portadora de Fuego. Dos esculturas, propiedad del pueblo, que  los ganadores  tienen el honor de recibir, para –si son de Carcelén- poderlas acoger durante todo un año en su casa. Sus nombres son grabados en las peanas que las soportan, quedando así sus nombres unidos a la Historia de Carcelén para siempre. Dos figuras emblemáticas que recuerdan al artista carcelenero, hijo predilecto de Carcelén, Juan José Gómez Molina, que tanto trabajó para conservar la tradición de los Montones y potenciar la Carrera de Las Antorchas. Hoy se sentiría todavía mas orgullo de su pueblo.
Tras un castillo de fuegos artificiales, todo el pueblo  inicia una romería con el Santo Cristo a hombros, pasando a los pies del Castillo del Conde de Casal (Siglo XIV), hasta llegar a la Iglesia de San Andrés (Siglo XVIII), donde el Cristo permanecerá hasta el día 26 de agosto. Fecha en la que, también en romería, es trasladado de nuevo a la ermita para permanecer allí el resto del año; celosamente guardado bajo un velo y que sólo se descubre durante las novenas de mayo.
Varios miles de personas se congregan año tras año en el Chorrico, donde este año se ha incorporado un mural de azulejo de 2,40 m x 1,20 m del artista francés Thomas Belin, vinculado a Carcelén, que ayudará a ilustrar durante todo el año a los  visitantes y en el se dejará constancia de esta declaración de Los Montones y La Carrera de las Antorchas Fiesta de Interés Turístico Regional.
“Les esperamos en Carcelén siempre” -dice su Alcaldesa- y, particularmente, la noche del 23 de agosto, a las 23:00 horas donde de forma mágica podrán conocer sus señas de identidad como pueblo: la fuerza, el coraje y la valentía de un pueblo que mira al futuro con ilusión.