Cuadernos Manchegos
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Libro Cuevas de Tomelloso

He llegado a Tomelloso camino de Ciudad Real y he decidido conocer esta localidad y me he encontrado con una gran y grata sorpresa. Para un hijo de Jefe de Estación me sorprende encontrar un Museo del Ferrocarril en una ciudad que no tiene tren ¿Cómo es posible?

He preguntado a un vecino y me ha contestado que Tomelloso es así. Es curioso, pero esta localidad debe ser de las pocas de España que sin tener tren dispone de un Museo.

Ya con toda la curiosidad del mundo, me acerco a la Oficina de Turismo y me proporcionan un folleto donde se explica y se adjuntan distintas fotografías del mencionado Museo.

Leyendo, leyendo, me entero que Tomelloso dispuso de un servicio de tren, como consecuencia de un enlace de la vía ferroviaria de Madrid a Andalucía con un ramal que desde la localidad de Cinco Casas pasaba por Argamasilla de Alba y terminaba en Tomelloso. La información continuaba reseñando la pérdida y desmantelamiento de la línea en 1.987.

Ahora me lo explico, se trata de una lucha por mantener una línea de transporte en beneficio de Tomelloso, de una pelea perdida y de la que los tomelloseros no quieren darse por olvidados.

Bajé del coche y me acerqué  al edificio que fue la Estación. Un edifico a la antigua usanza de ladrillo y donde se podía leer en la entrada:  ”Museo del ferrocarril”. Pasamos y una monitora nos explica los distintos departamentos del edificio de dos plantas.

- Buenos días, me llamo Mari Tere. Se encuentra usted en el Museo del Ferrocarril que Tomelloso dedica a su antiguo tren y estación que se inauguró en 1.914-dijo la monitora, una joven simpática a la que se podía apreciar un animoso interés en mostrarme todo.

- El edificio fue la antigua Estación de la línea Cinco Casas-Tomelloso, ha sido cedida por el Ayuntamiento de Tomelloso y se encuentra bajo el control de la “Asociación de Amigos del tren de Tomelloso-Argamasilla” y pretendemos conservar en la memoria de nuestros vecinos la trascendencia e importancia del tren en la localidad—continuó comentando con la misma ilusión Mari Tere.

- Pase, pase y verá lo que hemos conseguido. Aquí a la derecha una sala de reuniones que utilizamos también para charlas y conferencias. Hasta la fecha han venido ya personas de distinta clase relacionadas con el ferrocarril: empleados de RENFE, maquinistas, Jefes de Estación, Presidentes de compañías de otros países, en fin todas las actividades que llevan consigo las vías del tren, hasta Directores del Metro de distintas provincias españolas-exponía Mari Tere.

Comprobé un estupendo salón con sillas y una instalación moderna de pantalla, video y panel de exposición para unas cuarenta personas.

- Además hemos confeccionado un video animado de nuestro antiguo tren. Aquí, enfrente, hemos adecuado la sala que llamamos de planos. Puede observar el plano general  de la red ferroviaria española con fotografías de distintas estaciones de forma que pueden pulsarse automáticamente cualquiera de las existentes en toda España, a las que hemos añadido una estadística de las ciudades, tramos de longitud y antigüedad de las estaciones.

- Y al lado hemos dispuesto un despacho que nos sirve de archivo y donde disponemos de los medios informáticos suficientes para guardar datos, visitas, actividades y documentos, así como oficina de atención al público-la ilusión de Mari Tere iba en aumento.

- Y ahora nuestra joya, sígame—indicándome una escalera que conducía a la segunda planta.

- Esta usted, en la verdadera exposición. En el lateral derecho la historia de nuestro ferrocarril Cinco Casas-Tomelloso. En el paño central fotografías de nuestra historia: escritos, información relevante y en el otro lateral una exposición de maquetas reproducidas de vagones, máquinas estaciones, vagones fudres, a lo que hemos incorporado piezas reales de distintos materiales: tirafondos, tramos de raíl, asientos de madera, enganches, uniformes.

Terminé asombrado del orden, gusto y decoración que presentaban los espacios.

- Pero no ha visto usted lo mejor. Acompáñeme-sujetándome de la mano y haciéndome bajar de las escaleras. Se la notaba totalmente entusiasmada con su presentación.

Salimos por una puerta lateral a la calle y Mari Tere me dijo: ¿Qué le parece?

Me quedé asombrado. Justo enfrente a la parte trasera del edifico se encontraba una máquina de tren y dos vagones: uno de pasajeros y otro de transporte, asentados sobre tramos de raíl, cubiertos por una toldada de plástico traslúcido.

- Y además se puede cerrar y abrir ¿A qué es muy bonito? Lo hicimos económicamente con aportaciones particulares y ayuda del Ayuntamiento.

- Desde luego, ya lo creo. Enhorabuena habéis conseguido lo que pocos. Mis felicitaciones más sinceras. Muchas gracias Mari Tere.

- De nada a su disposición y tenga un obsequio.

Me entregó un pequeño paquete donde, en miniatura, se veía una locomotora antigua.

- A qué parece un cuento de Navidad?-terminó diciendo la entusiasmada Mari Tere.

Por Ángel Bernao