
El vicesecretario de Comunicación del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Santiago Serrano, ha lamentado que el presidente de la Junta, Emiliano García-Page haya vuelto a hacer gala de una “falta de humanidad tremenda” a la hora de hablar de los fallecidos por COVID-19 en la región, dándose una vez más de bruces con los datos del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, que cifra en 2.129 fallecidos más por coronavirus respecto a los datos que proporciona la Consejería de Sanidad, todo esto en medio del “caos en la gestión y la falta de test”.
Esto revela, a juicio de Serrano, lo que el PP-CLM venía diciendo, y es que la información que traslada el Gobierno de Page a la población “no se corresponde con la realidad” y revela nuevamente que Castilla-La Mancha está sufriendo el “peor Gobierno, en el peor de los momentos” con una “penosa gestión de la crisis”.
El vicesecretario de Comunicación regional ha incidido en que todo esto pasa mientras Page muestra esa “actitud chulesca, de soberbia y de descaro” a la hora de hablar de los fallecidos, diciendo que “si han muerto más, ya echaremos cuentas”, como si se tratase de “hacer un mercadeo con las cifras”.
A lo que se suma, según ha criticado Serrano, “despotricar de la oposición”, haciendo “oposición a la oposición”, en lugar de dedicarse “a gestionar”. Por ello, el PP-CLM sigue esperando una disculpa de Page a todos los sectores a los que ha ofendido a lo largo de esta crisis, pero especialmente a las familias de quienes “lamentablemente han perdido la vida por coronavirus en Castilla-La Mancha”.
Para el dirigente ‘popular’ no es de extrañar el “suspenso rotundo” del Gobierno de Page en la valoración que hacen los ciudadanos de su gestión de la crisis del COVID-19, algo que queda de manifiesto en la encuesta del Colegio de Politólogos y Sociólogos de Castilla-La Mancha.
En esta encuesta, los castellano-manchegos califican con un 3,51 al Gobierno de Page, incluso por debajo de la calificación al Gobierno de Sánchez, que llega al 3,68, y por debajo también de los gobiernos locales. Además, deja plasmado la total descoordinación entre el Gobierno central y el Gobierno regional, entre las autoridades sanitarias y también en materias como la educación y la comunicación.
Serrano ha instado a Page a aprender de los errores cometidos y a no seguir con esta deriva de “soberbia y de consolidación de la peor gestión de la crisis” como está haciendo el Gobierno de Castilla-La Mancha.