
La diputada nacional por Ciudad Real y presidenta de la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, Rosa Romero, ha instado al Gobierno de España, a través de una Proposición No de Ley registrada hoy en la Cámara Baja por el Grupo Parlamentario Popular, a que haga frente a los daños ocasionados por las fuertes tormentas que han tenido lugar en nuestra provincia, así como en otras localidades de España, y que se abra una línea de ayudas para los sectores más afectados como han sido los autónomos, agricultores y numerosos particulares.
De este modo, la diputada ciudadrealeña considera que se debería declarar Zona Gravemente afectada por una Emergencia de Protección Civil a nuestra provincia (nuevo instrumento establecido en la Ley 17/2015 de 9 de julio, que sustituye a la conocida declaración de Zona Catastrófica), porque así las personas que han sufrido deterioros y graves pérdidas materiales a consecuencia de la terrible tormenta de granizo del pasado martes, 11 de agosto, podrían acogerse a las ayudas de rehabilitación de negocios, viviendas e inmuebles que ofrezcan las distintas administraciones.
Una tormenta de pedrisco, según el Observatorio Meteorológico de Ciudad Real, de entre cinco y ocho centímetros, que descargó más de seis litros por metro cuadrado en apenas cinco minutos de pánico, cuya virulencia con la que impactaba contra cristales, persianas o vehículos, antes de estrellarse contra el suelo, causó grandes daños materiales en la ciudad.
La propia Federación de Empresarios de Ciudad Real (Fecir) y la Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja) han realizado una primera valoración de los daños que, en algunos casos, ascienden al 30 ó 40 por ciento en las pérdidas de algunos cultivos, o negocios que están abocados a la quiebra o a echar el cierre si no se les da una solución urgente, ya que no están en disposición de asumir nuevos gastos que se añadirían a la situación de crisis que vienen sufriendo de forma permanente desde la pandemia.
Igualmente, Rosa Romero se hace eco en esa PNL de los numerosos destrozos y pérdidas sufridas en los sectores de la hostelería, automoción, comercio y particulares, llegando a contabilizar centenares de vehículos que se han visto afectados, así como los daños en las infraestructuras de sus negocios.