
En esta época de pocas salidas a la calle y pocos comentarios con amigos y conocidos y manteniendo nuestro confinamiento, especialmente por las tardes, a veces te entra la morriña y comienzas a recordar tus tiempos jóvenes y especialmente a los recuerdos que conservas de la edad infantil y juvenil y muy particularmente de tus personas más queridas, en este caso tus padres.
Y por pura casualidad me he encontrado zaragateando por internet a un personaje que me hizo recordar a una artista del mundo de la canción que escuché nombrar de joven en muchas ocasiones en mi casa y que yo nunca presté la mayor atención, pero que ahora me viene de nuevo a la memoria y he invertido parte del tiempo que nos sobra a descubrir quién era esa persona que se nombraba a menudo en mi entorno familiar.
María de los Ángeles Morales
Como me ocurre a mí, hasta ahora no me sonaba de nada esta persona y seguramente a casi nadie le recuerda nada ese nombre, pero, ya entrando en materia, podemos decir que fue una de las mejores sopranos españolas de los años 50 a nivel mundial.
Esta soprano nació en Madrid en el año 1929 y ya desde pequeña se notó sus grandes dotes para la canción porque a los doce años ya había cantado en el teatro Fontalba de Madrid, continuando con posterioridad participando en otros conciertos con un grupo de cantantes y bajo la dirección de Joaquín Rodrigo en las obras “Cuatro madrigales amatorios” y “Las ausencias de Dulcinea”, hasta que a los 19 años consiguió ganar un concurso muy famoso de carácter internacional como el “Concurso Internacional de canto de La Haya”.
Tal éxito tuvo que comenzó una carrera como cantante por diversos países de Europa y América, actuando en cinco de las grandes capitales de hispano-américa. Desplazada a Paris desde 1952 a 1954 interpretó famosas canciones de ópera como “La Traviata” y otras, con un rotundo éxito de crítica.
En España mantuvo un grandioso éxito con la interpretación de importantes obras de ópera, así como un gran reparto de canciones liricas dentro de la zarzuela.
Sin embargo, su carrera fue muy corta, pues se retiró en el año 1954 en una corta trayectoria de siete años y con la edad de 25, que explican por haberse casado por un productor de una empresa filmográfica.- Madrid films- del que se separó dos años después.
A lo largo de su carrera participó en cuatro películas durante los años cincuenta. En la primera de ellas aportó su voz en la película “La Revoltosa”, interpretada por Carmen Sevilla y Tony Leblanc, con la interpretación de la Mari Pepa. Su segunda película, ya como protagonista principal, fue “Teatro Apolo” en el mismo año 1950, con el director Rafael Gil y actuando junto al famoso mejicano Jorge Negrete.
Al año siguiente rodó también como primer papel protagonista “La Canción de la Malibrán” y finalmente en 1952 rodó ”De Madrid al cielo”, dirigida por Rafael Gil y acompañada por Gustavo Rojo.
En sus tres papeles de protagonista afianzó la música de la zarzuela con inolvidables interpretaciones de diverso título como “Doña Francisquita”, “Luisa Fernanda”, “El Rey que Rabió”, “La Revoltosa”, “Marina” y piezas como “El coro de la danza” de “El rey que rabió” o la canción de “La Viejecita”; “Chotis del Eliseo” y una variada gama de canciones de zarzuela muy popular en aquella época y aún ahora, que todavía se conservan y se escuchan.
Desaparecida del mundo de la canción María Ángeles Morales pasó desapercibida, aunque se conservan muchas de sus actuaciones. Falleció en su ciudad Madrid- no en balde había nacido en el barrio de Cuatro Caminos y casada el San Francisco, El Grande- en el año 2013 a los 84 años de edad, sin que se haya tenido un reconocimiento por su labor desarrollada en favor de nuestra zarzuela y nuestro género chico.
Me doy por satisfecho al haber podido hacer un pequeño resumen biográfico de esta madrileña que hizo más famosa a España.