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En un mundo agrario (5) : Cooperativismo Agrario en Castilla-La Mancha (1)
C. Manchegos | Tomelloso | Agricultura | 22-12-2020

En un mundo agrario (5) : "Cooperativismo Agrario en Castilla-La Mancha (1)

Recordemos que Castilla-La Mancha es la segunda Comunidad Autónoma con mayor número de Empresas Cooperativas Agrarias de España, después de la Comunidad Andaluza y que supone el 13,5 por ciento del total de Cooperativas agrarias de las 17 Comunidades Autónomas de España.

Legislación

Recordemos que la normativa general aplicable al funcionamiento de  nuestras Cooperativas en nuestra Comunidad Autónoma se encuentra regulada por (tres) dos Leyes básicas.

… Ley 20/2002 de 14 de noviembre sobre “Cooperativas Agrarias de Castilla La Mancha”.

… Ley 11/2010 de fecha 4 de noviembre de Cooperativas de Castilla-La Mancha, que a su vez deroga la ley anterior.

… Ley 4/2017 de 30 de noviembre de “Microempresas Cooperativas y Cooperativas Rurales de Castilla-La Mancha”, además de las reglamentaciones posteriores.

Nuestras Cooperativas

Castilla La Mancha ocupa el segundo lugar en España por el número de cooperativas agrarias lo que supone un 13, 45 por ciento del total.

De acuerdo con los datos de las Cooperativas Agroalimentarias de Castilla La Mancha, disponemos en el año 2019 de 447 cooperativas cuya actividad se centra en el sector agrario. El total de personas de estas cooperativas  es de unos 150.000 socios, prácticamente el 13 por ciento del total de socios de las cooperativas españolas.

La facturación de nuestras cooperativas ha alcanzado cifras de los 1.800 millones de euros, un 9,3 por ciento de la facturación de las cooperativas agrarias a nivel nacional, situada en tercer lugar después de Andalucía y casi emparejados con la Comunidad Valenciana.

Por aportar más datos expondremos que las actividades más importantes de nuestras cooperativas se centran en la comercialización de vino que supone el 44,7 por ciento del total, seguido de las cooperativas oleícolas que integran el 26,8 por ciento y en tercer lugar se sitúan las cooperativas derivadas de la comercialización de productos de cultivos herbáceas de cereales y leguminosas con un 12,7 por ciento. Hay que añadir también las Cooperativas Hortofrutícolas, las de Ganadería de Leche, Frutos Secos y Servicios.

Evidentemente  la primitiva pequeña dimensión de nuestras cooperativas ha sido evidente, pues prácticamente cada núcleo de población con entidad agraria ha tenido su intención de formar su propia cooperativa  y como dato podemos aportar que en el año 1984 existían en España 4.687 cooperativas con prácticamente los mismos socios que existen actualmente, pero realmente se ha pasado a 3.699, que son las que actualmente funcionan en España, lo que ha producido un descenso en el número de cooperativas de cerca de 1.000, que marca un desaparición anual en el período de 35 años de 29 cooperativas por año, cifra que ha sido más ostensible desde nuestra entrada en el Mercado Común Europeo.

La defensa comercial de los productos de las cooperativas se ha ido haciendo cada vez más complicada y con unas mayores necesidades técnicas modernas y de estructuras, que ha obligado a muchas cooperativas a desaparecer como tales y otras han procedido a su integración en otras de mayor potencial productivo y comercializador.

Conscientes de la necesidad de ofertar al mercado un volumen de producto competitivo y que acumulara una igualdad de criterios, y no como venía sucediendo una competitividad entre muchos de los intereses comunes de las propias cooperativas, se hacía necesario plantear, no solamente a nivel nacional si no europeo, la posibilidad de poder fomentar agrupaciones de mayor potencial, que indicaría la posibilidad de ,entre otras más, acaparar mayor volumen de mercado al poder forzar el mercado de los precios y disponer de mejores medios de producción y de comercialización con la lógica disminución de costes en el valor añadido del producto.

Un  primer paso supuso la creación de Cooperativas de segundo grado que marcaron dos líneas de actuación: la de comercializar productos en común a los socios y una segunda versión la de suministrar materias primas y servicios al resto de cooperativas al objeto de que los precios fueran abaratados en su adquisición y disminuir los gastos variables de los cultivos.

La actual normativa establece una serie de ventajas por la agrupación o integración de cooperativas de todo tipo que viene regulada  por la Ley 13/2012 del dos de Agosto y el Decreto 550 /2014 de 27 de Junio que regula la posibilidad de poder realizar  agrupaciones, con determinadas condiciones de volumen y potencial de producto, a través de la constitución Entidades Asociativas Prioritarias, las Entidades Asociativas de Interés Regional y la regulación de las Agrupaciones de Productores  que se conocen  con la notaciones EAP, EAPIR y APPaa y que permiten ventajas de orden prioritario para el acceso a determinas ayudas encaminadas a mejorar la gestión empresarial de las cooperativas asociadas. Así las  EAP podrán formarse por cooperativas de distintas comunidades autónomas, mientras que las EAPIR serán  solamente de ámbito regional y las APPaa, que ya existían con trato similar al anteriormente reglamentado. Así, como datos podemos aportar que a nivel nacional existen actualmente 11 agrupaciones EAP, en las que las Cooperativas de Castilla La Mancha participan en cuatro; 4 EAPIR y 9 agrupaciones de Productores, dos de ellas por absorción.

 En el próximo artículo haremos una reseña de la situación y evolución de la comarca  de Tomelloso.

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