
Muchos de los oficios antiguos que se produjeron en tiempos de necesidad social sin embargo se han conservado en la actualidad tratándose de trabajos personales y manuales, como algunos de los que presentamos en este artículo.
Limpiabotas
¿Quién no ha visto o conocido a algún limpiabotas en cualquier parte del mundo? Un oficio generalmente realizado por los hombres y también muy normal que los niños pequeños también se hayan dedicado y se dediquen a limpiar zapatos.
Aunque el oficio es muy antiguo, aún perduran en la mayoría de los países, aunque sin existir limitaciones de su actividad por no ser considerados como oficio, no obstante en algunos ayuntamientos se tiene que solicitar una autorización administrativa. Característico su utensilio típico de madera u otro material para soportar los zapatos del cliente y es de destacar que según datos algunos importantes personajes comenzaron su popularidad comenzando de limpiabotas, que por cierto también tiene este oficio los nombres de lustrabotas, lustrador o bolero.
Zapateros

Un oficio que aunque está en decadencia sigue existiendo en muchas zonas y localidades y que durante bastante tiempo ha solucionado no poco problemas de economía para las familias. El oficio es muy antiguo y siempre ha tenido, en general, fama de buenos trabajadores en sustitución de piezas de calzado, aunque también de correas, tirantes y cualquier artículo de cuero, no solamente los zapatos. Quién no recuerda que los abuelos o tus padres te hayan mandado al zapatero con estas señas “…dile que te ponga medias suelas y tacones…”
Areneros

No es necesario explicar demasiado esta profesión, pero a efectos de la construcción siempre ha tenido bastante importancia y hoy en día también existen empresas encargadas de la extracción y posterior elaboración de bancos de arena de distintas localidades de este material que sigue siendo necesario. Hace ya más años atrás que los areneros eran personas individuales que se dedicaban a la extracción en los terrenos arenosos y sobre todo esta apelación se ha referido en todo momento a la extracción en los cursos de ríos, de donde se obtenía la mayoría de las arenas para la construcción. Actualmente son las empresas las que realizan esta labor.
Leñador

El oficio de leñador es muy antiguo y uno de los más cotizados en tiempos pasados, porque era el personaje que iba al monte, marcaba los árboles que tenía que cortar y con el hacha de un filo o dos filos sacaba la leña del monte para llevarla a la población o a las serrerías para su utilización. En los tiempos más antiguos la leña era indispensable para el hogar, no solamente como utilización en la cocina, sino para calentar los braseros, estufas y fogones. Hoy en día los árboles de los montes se cortan con sierras o motosierras para llevarlos al aserradero, por lo que prácticamente el leñador profesional ha desparecido.
Sacamuelas
Este oficio es también muy antiguo y como su nombre indica eran personas que se dedicaban entre otras actividades a asuntos de la dentición y concretamente a sacar muelas, aunque también actuaban en otros oficios. En España siempre ha sido tradición que los llamados sacamuelas fueran barberos, que bien por tradición o por tener cierta habilidad, además de cortar el pelo o afeitar a los clientes, cumplían esta función sin titulación alguna, nada más que avalados por la experiencia de haberlo aprendido de pequeño, por lo que solía ser una tradición familiar y en aquellas poblaciones donde la presencia médica era escasa. Lógicamente con la aparición de las carreras técnicas los sacamuelas desaparecieron y fueron sustituidos por los llamados dentistas u odontólogos.
Mercheros
Con este nombre se conoce a un grupo de personas con una causa común y forma de vida, considerándose como una etnia o grupo cerrado. Generalmente son grupos nómadas, sin lugar concreto y muy viajantes y los primeros conocidos se dedicaban a la artesanía y venta de trabajos de metal como calderos, piezas de hojalata, por lo general quincallería, con lo que también se denominaban quincalleros. Actualmente se encuentran de forma más habitual en los puestos de venta ambulantes, en mercadillos, feriantes o venta callejera, así como en tiendas de ropa.