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Oficios perdidos : Arriero
C. Manchegos | Ciudad Real | Sociedad | 21-01-2021

Oficios perdidos : "Arriero"

Uno de los transportes de mercancías de mayor popularidad antes de la llegada del tren y de los camiones fue realizado por el trabajo de los arrieros como única solución al envío e intercambio de productos y mercancías entre localidades.

Aunque arrieros han existido en toda España, en aquellos tiempos el oficio de arriero se expandió principalmente por la zona de Galicia y Asturias, hacia Extremadura y Castilla La Vieja. Donde tuvo mayor desarrollo y fueron famosos en esa época los arrieros maragatos y de lagartera.

Aunque lo más popular siempre ha sido el apelativo de arriero, también han sido conocidos  como muleros, acemileros, carreteros o trajineros, estos dos últimos más ubicados en Cataluña y Valencia.

El trabajo de arriero consistía simplemente en transportar productos y distintas mercancías de un lugar a otro en recorridos largos que les inducía a dormir y trasnochar en posadas y en el propio campo lo que les conducía a llevar una vida hasta cierto punto nómada sin lugar fijo de estancia.

La palabra arriero procedía de la expresión “arre”, que es la voz que se utilizaba para hacer andar a las mulas de carga.

El arriero no era una persona sola generalmente, sino que era un grupo de personas, donde participaban varios animales, formando una reata de animales de carga, convenientemente preparados para transportar todo tipo de productos y mercancías.

En general tenían fama de gente ruda, acostumbrada a las malas épocas y hasta cierto punto muy afines a la vida errante.

El transporte se realizaba con recuas de acémilas, que podían ser asnos, mulos u otros animales que se colocaban en marcha por los caminos en cordón atadas una detrás de otra y en cabeza se colocaba a la más vieja que llevaba unos cascabeles o campanillas que marcaban el camino a seguir.

No cabe duda que el oficio de arriero se produjo en España y que fue reconocido en varios países de Hispanoamérica que utilizaban el mismo sistema de transporte.

Uno de los mayores éxitos conseguido por este oficio y que les permitió incrementar su fama y popularidad era su declarada honradez y formalidad, que incluso en algunos casos transportaban también mercancías de propiedad real.

Curiosidades

- La famosa frase “arrieros somos y en el camino nos encontraremos”, que ya aparece reflejado en la obra de Cervantes “ Don Quijote de la Mancha”, indica que entre las personas se quiera o no al final siempre se vuelven a encontrar.

- Existen distintos  monumentos dedicados a esta profesión en España y también en hispano-américa concretamente en Medellín (Colombia, Antuco (Chile), en Astorga (León), Albox (Almería), Las Pajanosas (Sevilla) y La Zarza (Badajoz) Chile.

- También es curioso  que le haya atribuido su nombre a nuestro famoso plato de “bacalao al ajo arriero”, con sus componentes además del bacalao desalado: pimiento verde y rojo, cebolleta, guindilla y salsa de tomate.

- En el aspecto musical es inolvidable la zarzuela titulada: “El cantar del arriero”  estrenada en 1931, cuyo autor fue Fernando Díaz Giles, que, por cierto, fue el compositor del Himno de la Infantería de la Academia de Toledo y también la popular  canción titulada: “Los cuatro muleros”, interpretada especialmente con al Argentinita en 1931, como canción popular andaluza.

- En la localidad de Bayárcal (Almería) existe una Posada del Arriero y en Colombia el llamado Parque de los Arrieros.                                  

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