
Proseguimos con otra entrega de expresiones de nuestro abundante vocabulario usual en las conversaciones cotidianas entre personas que nos han parecido interesantes añadir al grupo de los cuarenta y siete archivos anteriores.
“Del tres al cuarto”
Esta frase es como ir de rebajas, de comprar cosas baratas y de poco valor, de baratillo, como ir al mercadillo o a las tiendas de segunda mano.
El “cuarto” era una moneda antigua de cobre de muy poco valor, pero que por un cuarto se podían comprar tres productos de muy poca calidad, de ahí la expresión.
“A cal y canto”
Indicamos esta frase cuando damos por finalizada una acción o dejar cerrada una obra, una puerta, una construcción o algo que indique clausura y cerramiento definitivo.
Antiguamente cuando los dueños de una casa se marchaban fuera era costumbre tapiar las puertas y las ventas para que no pasen los intrusos a robar, construyendo un muro a base de piedras y lechada de cal.
“Estar sin blanca”
No tener dinero, ni recursos económicos de ninguna manera.
Este dicho proviene de la existencia de una antigua moneda llamada así que en la época de Felipe II era de muy poco valor comparada con el resto de monedas y que consistía en una aleación de cobre y plata, que se blanqueaba para que brillara, lo que, si además no se disponía de ninguna, se encontraba en la más triste miseria.
“Me importa un pimiento”
Lo decimos cuando algo no le damos ningún valor personal y que hacemos como si no existiera y no tuviera ninguna importancia.
Esta costumbre proviene de la época de los pintores del siglo XVII donde era frecuente pintar algunos frutos de todo tipo pero donde jamás aparecían nunca pimientos pintado en ningún cuadro, por lo que los observadores se dieron cuenta y terminaron por considerar algo que no era importante.
“Ir cagando leches”
Esta expresión está considerada como algo que se hace precipitadamente y a mucha velocidad, pero dejando rastros.
Proviene de la costumbre que existía de repartir la leche por las calles directamente a las casas en recipientes que aunque se tuviera mucho cuidado siempre iban dejando un rastro en la tierra, especialmente cuando se iba muy deprisa y que finalmente dejaba una mancha que podía asemejar a la que dejaban los animales de carga y de ahí proviene la expresión.
“La pelota está en el tejado”
Así hablamos cuando queremos indicar que algo está inseguro y que no tienen visos de arreglarse de inmediato o incluso cuando existe una indecisión sobre alguna resolución de asunto o cualquier tema, en definitiva, que está pendiente de resolución.
Esta expresión viene de la costumbre que tenían los muchachos de jugar con la pelota y que en algunas (muchas) ocasiones terminaba en el tejado y había que ir a recogerla o esperar que la pelota rebotara y volviera a bajar.
“A hurtadillas”
Hacer algo a escondidas procurando que nadie se entere.
Provienen de la palabra latina “furtum” que quiere decir “hurto”
“Marear la perdiz”
Expresión que utilizamos cuando alguien está dando vueltas siempre sobre el mismo tema hasta terminar hartando.
Se aduce en relación a esta ave tan cotizada en la caza y que para poder capturarla los cazadores utilizan ojeadores que las iban levantando hasta cansarlas con lo que finalmente era más fácil cazarlas.
“Cruz y raya”
Nos referimos a que algo que ha empezado y se acaba finalmente, generalmente una amistad, una acción que además es definitiva y que no se va a volver a repetir.
Proviene de la antigua forma que se tenía de escribir las cartas que se iniciaban con una cruz en sentido religioso y al final de la carta se escribía una raya que daba término al escrito.
“Estar todo al retortero”
Indicamos que algo se encuentra desordenado, revuelto y colocado de cualquier forma.
La palabra “retortero” proviene del latín “retortum” cuyo significado es retorcer, envolver.
“Cargar las tintas”
Insistir sobre algo constantemente e introduciendo cada vez más razones o más pruebas.
En el mundo de la información se refería a que cuando una noticia era importante se debía insistir sobre ella varias veces, para darla mayor relevancia.