
Una serie de oficios muy curiosos e interesantes desaparecidos, pero que servían para ganarse la vida y poder sobrevivir en las épocas en que la modernidad actual no existía.
PEGUERO
Este oficio consistía en aprovechar los residuos de la resina de los pinos que no era recogida por los resineros profesionales, bien porque escurría al suelo o era precipitado de las vasijas donde se recogía y el peguero era la persona que aprovechaba estos restos para producir una especie de pasta de color negro que se utilizaba para poder impermeabilizar cualquier tipo de recipientes de cuero y también para marcar reses sin producir daño alguno.
El producto que se recogía era llamado “testerones”, que era una mezcla de resina mezclada con toda la vegetación que se encontraba en el suelo y posteriormente, mediante un periodo de calentamiento y posterior secado, se producía una especie de resina pegajosa, parecida al alquitrán, llamada “miera “ que era el producto final. El nombre del oficio también se denominaba como pezguero, que representaba el nombre del horno que construían para el calentamiento de la resina.
CENDERAS

Con este nombre o el de hacenderas se reconocía a un trabajo común que realizaban los vecinos de los pueblos para, entre otros, la limpieza de los montes, acondicionamiento de caminos y mantenimiento de acequias en su caso. Era un trabajo obligatorio y comunal que además permitía celebración de fiestas en conmemoración de los trabajos realizados por el bien común, lo que ahora llamaríamos sostenibilidad.
YESEROS
Los yeseros eran personas que como su nombre indica fabricaban yeso para las construcciones de casas y otros usos de tipo constructivo. La fabricación de yeso consistía en obtener el producto de la tierra y llevarlo a un horno donde se quemaba y una vez conseguido se pasaba por un rulo para apisonarlo y dejarlo disminuido y pulverizado. Fue una profesión bastante importante en las zonas donde existía el terreno necesario, que empleaba bastante mano de obra y que llegó a ser muy importante en algunas poblaciones de España, incluso en Ciudad Real, donde existió terreno de esta estructura.
HOJALATERO

Una profesión de las más acreditadas y necesarias en los pueblos, por ser imprescindible para el correcto empleo de distintos útiles de las casas rurales y donde se necesitaba una verdadera especialización. El trabajo de los hojalateros consistía en reparar todas las piezas de hojalata (zinc) de las distintas piezas que existían en las viviendas y que se utilizaban como uso común. Así arreglaban calderos, aceiteras, lecheras, cubos, embudos, candiles, faroles piezas para la repostería, moldes y otros utensilios de manipulación común. La profesión puede confundirse o asimilarse con la de caldereros, aunque estos actuaban también trabajando otros materiales metálicos.
TERRERAS

Un trabajo muy reconocido en Tomelloso especialmente y era realizado específicamente por mujeres que eran las encargadas de cargar y subir a la calle la tierra que se producía como consecuencia de la excavación de las famosas cuevas de Tomelloso. Se hicieron muy populares por su trabajo y por su popularidad, exclusivas de esta localidad manchega.
ACOMODADOR

Este trabajo suponía la actividad de colocar en los cines y teatros a los distintos asistentes en los lugares correspondientes para la contemplación del espectáculo. Era muy frecuente que se emplearan en los cines de horario abierto y de sesión continua, cuando, como la película estaba empezada, introducían a los espectadores en el cine con unas linternas en sus asientos correspondientes a elección del propio acomodador para ir llenando los asientos, incluso el acomodador pedía si querían lugar cerca o lejos y los asistentes solían entregarles una propina, especialmente si eran parejas para colocarlas en la parte más alejada de la pantalla de proyección. Hoy en día salvo en determinados espectáculos existen personas que indican la ubicación del asiento.