
Resulta interminable el número de términos o palabras que utilizamos en las conversaciones coloquiales y hemos preferido siempre seleccionar aquellas más antiguas que tengan una relación en todo momento con la vida familiar entre padres, abuelos, hijos y nietos, aunque muchas de las palabras también pueden emplearse en otros momentos y ámbitos e incluso algunas de forma no coloquial.
Pues en este esquema seguimos exponiendo otro grupo de palabras cotidianas.
ESMIRRIAO.- “Este muchacho está esmirriado” Muchacho delgado, famélico, fino y dando la apariencia de estar agotado.
ZARANDAJAS.- “No me andes con zarandajas”. Tonterías, bobadas que se dicen o hacen sin contenido formal, ni algún contendido verdadero.
VERDULERO.- “Este niño parece un verdulero” Frase que se suele decir del niño mal hablao, descarado y ordinario.
PASMAO O PASMAROTE.- “Míralo, parece un pasmarote” ¡Espabila!” Un niño que se encuentra en esta situación supone que está embelesado con algo y se presenta con los ojos fijos o perdidos y no reacciona, por estar quieto y con la vista perdida.
CANTINFLEAR.- Epónimo del actor mexicano Cantinflas y que se produce cuando la persona expresa palabras sin sentido, incompletas y trata de confundir a los que le están escuchando.
PATOSO.- “Es que siempre mete la pata”. Muchacho que cada vez que hace algo lo estropea o que al hablar expresa algo en la conversación que no interesa que se diga.
REMILGAO.- La expresión más exacta que una definición sería ”mírame y no me toques”. Se trata de un muchacho muy delicado, escrupuloso y que le da asco especialmente algunas prendas de vestir y las comidas.
A continuación agrupamos unas cuantas palabras que tienen prácticamente la misma traducción coloquial y que defina a un tipo de niño, muchacho o joven de estas características
PIOJOSO.- La traducción literal sería “que tiene piojos”, pero en nuestro ámbito coloquial se refiere a un muchacho sucio y de desagradable presencia. Ya en conversaciones para los mayores, aunque no venga al caso, se expresa a alguien miserable y de poco fiar.
ZARRAPASTROSO.- Palabra muy similar de sentido a la anterior, aunque de una categoría algo más suave, si cabe, y que indica a un joven desliñado, y con ropa muy vieja y estropeada.
ANDRAJOSO.- Que su vestido o ropa está con roturas, jirones, manchas y otros defectos.
HARAPIENTO.- Que su presencia da lugar a interpretar a alguien despreocupado por su vestimenta y también persona pobre y mal vestida.