
Todo en el medio agrario tiene sus secretos y sus particularidades que en conjunto forman lo que supone la agricultura y los cultivos de un término municipal.
Hacemos un apartado dedicado a algo tan representativo de una determinada zona, comarca o territorio como es la masa vegetativa que se encuentra enmarcada en estos lugares y que, en muchos casos, determina una especial reseña del propio medio ambiente y, como es natural, el tipo de plantas existentes que prevalecen son las que de una manera sencilla dan explicación a la calidad de los suelos, su laboreo y su forma de permanencia.
Acompañando a la vegetación y dentro de lo que llamamos medio ambiente existe otro tipo de seres del mundo animal distintos del vegetal y entre ellos haremos reseña de estos otros que forman parte de la fauna de todo tipo: Aves, mamíferos, anfibios, reptiles, insectos, ácaros y otros que iremos relacionando en siguientes artículos.
VEGETACIÓN
La vegetación representativa del término municipal de Pedro Muñoz se corresponde con la características propias de la Llanura Manchega, donde es raro encontrar formaciones arbóreas- a excepción del olivo- hasta hace pocos años, aunque actualmente ya podemos contemplar plantaciones de almendro y pistacho y alguna parcelas de masas forestales. Las especies típicas existentes marcan la aridez del clima y la escasa riqueza de la tierra donde se asientan.
Exceptuando la franja sur, por donde transcurre el río Záncara, el resto de la superficie tiene una representación preponderante del cultivo del viñedo, que hasta hace pocos años ha venido acompañado con plantaciones de olivar muy características.
Sin embargo al objeto de evitar el disponer de un paisaje plano, se aprobaron ayudas para la plantación de masas forestales, fundamentalmente en nuestra zona, pino con encinas y retamas que provocaron la aparición de parcelas marginales con estas especies arbóreas.
Al mismo tiempo, y en la misma época, se comenzaron a realizar plantaciones de frutos de cáscara, que han proliferado las plantaciones regulares del cultivo del pistacho y del almendro que han llenado gran parte de terrenos dedicados a cereales o a barbechos.
Como hemos indicado solamente la aparición de las zonas lacustres distorsionan el paisaje del término donde la vegetación cambia a especies adaptadas a medios salinos y húmedos.
FLORA
La flora existente considerada como el número de especies existentes no es muy amplia, como consecuencia de la sequedad general del medio ambiente y la relativa calidad de los suelos.
Así todas las especies, exceptuando como hemos dicho, las localizadas en zonas húmedas, se caracterizan por su adaptación a medios secos, calizos y resistentes a las altas temperaturas, adaptándose perfectamente a la escasa calidad de los terrenos donde vegeta.
Los taxones herborizados han sido clasificados según su localización, habiéndolos desglosado en tres apartados:
**** Plantas de los ribazos, lindes y terrenos incultos.
**** Plantas de cultivo invasores (malas hierbas)
**** Plantas lacustres
Debido a la escasa altitud del término municipal en su conjunto y a su horizontalidad no podemos hablar de plantas de monte, aunque en algunas zonas de la parte norte del término pueden aparecer algunos taxones especializados en terrenos secos de monte bajo.
No existen series de vegetación específicas, ni formaciones herbáceas, toda vez que la mayor parte de la superficie está ocupada por cultivos y la vegetación ha desaparecido como consecuencia de la función antrópica. Es, por tanto, una zona exenta de masas de vegetación, salvo en las zonas lacustres, donde aparecen distintas asociaciones vegetales características de estas zona húmedas y que marcan una vegetación muy específica de las aguas salobres.
Se ha confeccionado una relación bastante exhaustiva de las especies detectadas que no pretende ser un estudio total de la flora existente, ni un catálogo de herborización, sino una relación de plantas más frecuentemente encontradas en la zona, pudiendo no aparecer algunas que existan en el término.
Las especies encontradas en los campos agrícolas y conocidas como malas hierbas se pueden considerar como específicas del medio en que se desarrollan y algunas de ellas son claramente invasoras, especialmente en cultivos de viña y sobre todos en las zonas de regadío, donde su proliferación puede en algún momento hacer prohibitivo el cultivo (maíz, remolacha).
A modo de ejemplo, y como prototipo de especies de estos medios cultivados, nos encontramos con el característico “rabo de gato”, que corresponde botánicamente como “Amaranthus blitoides”, así como el conocido “malvecino” que se corresponde con el taxón “Salsola kali”, tan adaptado tanto en los terrenos de secano como en los de regadío. Estas dos especies pueden considerarse como las más representativas de los espacios dedicados a la agricultura, acompañadas de otras que, aun siendo importantes en cuanto a su expansión y difusión en la zona abarcada no son tan peculiarmente representativas del medio.
Especial mención merecen las especies de las zonas lacustres, perfectamente adaptadas a los terrenos calizos y salinos, integradas por especies de la familia de las quenopodiáceas, gramíneas y cariofiláceas, acompañadas de otras especies.
En total el número de especies detectadas son 159 dentro de 37 familias botánicas, donde existe una mayoría de las plantas correspondientes a la familia de las gramíneas y de la familia de las Asteráceas (anteriormente conocidas por Compuestas).
