
No es necesario darse cuenta que en cualquier población de España y especialmente en las zonas rurales todas las ventanas tienen su reja correspondiente y que en general suelen ser muy similares en cuanto a su estructura y forma lógica.
Tampoco se hace obligado indicar que las rejas en las ventanas se utilizaban para impedir el acceso de personas y que generalmente la mayoría están realizadas con hierro forjado, aunque también las hay de aluminio y de acero.
En esencia cualquier reja para ventana consta de una serie de barrotes, la mayoría colocados de forma vertical y en muchas ocasiones con otros barrotes perpendiculares llamados pletinas para los ejemplos más sencillos y, dentro de estos modelos más simples existen numerosas diferencias según gustos y artesanía.
Paseando por Tomelloso hemos podido comprobar la diversidad de tipos de rejas y de forma muy particular en las viviendas tradicionales de las primeras construcciones de Tomelloso que han sido, y seguirán siendo esas viviendas antiguas de una sola planta a una o dos aguas que conformaron la típica vivienda de los primeros pobladores de nuestra ciudad, por lo que no hemos tenido en cuenta las nuevas construcciones de pisos y otras viviendas, con la salvedad para aquellas casas que se han remozado y arreglado, pero que en esencia siguen siendo viviendas de las tradicionales.
Como conocemos sobradamente las ventanas eran prácticamente del mismo tamaño y, por lo tanto, las rejas se adataban a esa dimensión. En general, las ventanas se iniciaban sobre los 70-90 centímetros del suelo, teniendo una dimensión de 1,30-1,50 metros de largo y 1,60-1.80-o más en algunas ocasiones- metros de alto y también de forma general las rejas estaban compuestas de entre 8 a 13 barrotes para las más simples y como es lógico dependiendo del tamaño del ancho de la ventana.
Dentro de los modelos existentes en cuanto a su instalación, en Tomelloso solamente existen las rejas fijas, también llamadas adosadas, que mediante trabajo de obra se incrustan en las muros de la fachada y, en menor intensidad, las embutidas que se aseguraban sin necesidad de picar en los muros y se enganchan mediante tornillos.
Aunque en sucesivos artículos iremos exponiendo la gran variedad de modelos y tipo de rejas, en este primer pondremos un ejemplo de los modelos más frecuentes para posteriormente ver la diversidad dentro de cada tipo.
Antes diremos que las barras de tipo vertical se denominan barrotes y las perpendiculares las llamaremos pletinas.
Son las más simples donde únicamente existen barrotes verticales.
Una única pletina horizontal central y barrotes verticales en forma de rombo. Existen varias modalidades.
Rejas de tipo clásico pero con ciertos adornos tanto en la parte central de barrotes con en parta superior o inferior. Igualmente las hay de distintos tipos.
Llamadas así por disponer de forma alternativa barrotes lisos y barrotes en espira. De la misma forma nos encontramos con diferentes tipos.
En este caso todos los barrotes se encuentran en espiral, consecuentemente con distintas opciones.
En este caso existen barrotes en forma curva, muy decorativas y poco existentes en las casas típica de Tomelloso