
En uno de los paseos por nuestra ciudad nos hemos encontrado con un buen amigo que nos ha indicado la posibilidad de poder visitar a un tomellosero que dispone de unos trabajos manuales que son verdaderas obras de arte.
Nos hemos puesto en contacto con este señor y con gran amabilidad nos ha invitado a acercarnos a su casa para poder enseñarnos los trabajos que ha realizado.
Saludamos a José Antonio Jiménez en la calle Rosal y nos invita a que pasemos a un saloncito donde nos ha mostrado su variada colección.
Nos hemos quedado sorprendidos de las maravillosos piezas que ha realizado con su manos y que se pueden ver en las fotografías que acompañamos.
Como agricultor que es, y sigue siendo, todas las piezas que tiene realizadas se encuentran enfocadas hacia el campo y los distintos utensilios, piezas de los trabajos agrícolas y de las casas de labor, así como las maravillosas reatas de mulas que expone en su casa.
Hay que reconocer que las obras de arte que este hombre ha realizado resultan impresionantes por su perfección, especialmente los detalles finales y de los remates de las distintas piezas que descubren la peculiaridad de la terminación y refinado de sus trabajos.
Nos comenta José Antonio que comenzó a realizar su actividad artística hace unos catorce años y que ha ido rematando continuamente con materiales propios y que ha aprovechado prácticamente todo lo que tenía en su alcance sin tener que adquirir nada de fuera.
Su entretenimiento y afán por realizar el trabajo le ha costado más de una pequeña bronca porque en más de una ocasión se ha quedado hasta altas horas de la noche rematando algunas piezas y, aunque ahora va limitando sus trabajos, porque con sus 83 años tampoco tienen la facilidad de antes y que además todavía tiene una pequeña parcela de viña con casa que tiene que atender prácticamente a diario, limita mucho su tiempo, pero aún sigue realizando pequeñas piezas.
Aunque dice que es más aficionado al futbol que a los toros, sin embargo en sus trabajos se encuentra la representación de una plaza de toros con todos los detalles posibles de un verdadero acontecimiento taurino y además nos gustaría destacar sus dos preciosos bombos y las dos reatas que expone que resultan preciosas, además de los enseres y todo tipo de piezas de campo con sus correspondientes medios de transportes como cabria, galera y otros, a lo que hay que añadir distintos tipos de arados y pequeñas piezas de uso agrario.
Como anécdota nos comenta que una de la reatas estaba pensada para cinco mulas, pero por falta de espacio tuvo que separar una de ellas y se ha quedado con cuatro, muy a pesar suyo.
Hemos quedado muy agradecidos por la amabilidad y atención que nos ha prestado y podemos ratificar que José Antonio más que un artesano podíamos considerarlo como un artista, que de hecho lo es.








