
Querida niña:
Tú no has sido culpable de nada. Quienes te han agredido y violentado son unos indecentes criminales, no hay excusas.
Ni tu falda, ni tus pantalones, ni tu escote o su ausencia. Ni tu mirada, ni tu sonrisa, ni tu manera de bailar ni tus ganas de vivir son culpables de nada.
Tú has sido víctima de un terrible crimen que casi se lleva tu vida por delante. Un acto cruel, execrable, abyecto y profundamente machista, de un machismo enfermizo.
Ellos, tus atacantes, son los criminales, los violadores y, por ello, merecen pagar.
Tú tienes derecho a volar libre, tienes el derecho a ser respetada de la misma manera que estás obligada a respetar. Y tienes derecho a recuperarte de tus heridas, las físicas y las emocionales (de más difícil curación), y la sociedad la obligación de apoyarte, quererte y estar a tu lado.
Así lo veo yo, así lo vemos la inmensa mayoría de la sociedad.
Por ti. Por todas.
Ni una más.
Blanca Fernández, consejera de Igualdad y portavoz