
Ya próximas las Navidades, Tomelloso va a disponer de las clásicas luces callejeras que actualmente se están instalando en las distintas calles de nuestra ciudad y que, desde luego, van a darnos ánimos de alegría después de este periodo de pandemia, donde la tristeza ha presidido gran parte de nuestra convivencia familiar y social, casi con dos años de temores e inquietudes ante el proceso que hemos sufrido, y estamos sufriendo todavía, donde muchas personas han dejado de acompañarnos y donde muchos familiares han sufrido las consecuencias de esta triste situación.
Sirva al menos esta luminosidad de las calles para poder levantar nuestras esperanzas en recuperarnos y que Tomelloso difunda su tradicional festividad, que habitualmente se ha venido celebrando en ambiente familiar y que puedan servir para que podamos volver a la nueva normalidad y las familias sigan permaneciendo unidas en cordialidad, afecto y cariño, como ha sido en cualquier año.
Tomelloso siempre ha tenido luz propia y, con la colocación de las luces de Navidad, demostramos que esa luz no es capricho de la corriente eléctrica, sino la que emanamos todos los tomelloseros con nuestras esperanzas, alegrías y proyectos de futuro que la pandemia no ha podido retener, ni mermar.
Estas luces representan la constancia y continuo progreso de un pueblo y marcan las esperanzas de futuro que son las que nos van a permitir ganar en todas las batallas que se nos presenten como siempre han conseguido vencer los tomelloseros con su luz de esperanza y de futuro.
Bienvenidas sean las luces que van a iluminar el camino de la esperanza para los tomelloseros.