
Parece que por fin estamos liberándonos de la pandemia provocada por el coronavirus, que como todo el mundo sabe, ha afectado en mayor medida y con mayor intensidad a las mujeres y a los colectivos más vulnerables.
Pero todavía estamos sufriendo la pandemia de las violencias machistas, un auténtico problema de salud pública, salud democrática y justicia ante el cual el patriarcado no actúa con la contundencia que más de la mitad de la humanidad exigimos.
Este 25 de noviembre del año 2021 estamos más unidas, si cabe, ante los aumentos continuos de las violencias machistas en sus más variadas expresiones: desde las violencias invisibles que merman la autoconfianza y la autoestima de las víctimas, pasando por las cada vez más frecuentes y escandalosas violencias sexuales, hasta los asesinatos de mujeres, niñas y niños.
La Red Feminista Regional de Castilla-La Mancha nos agrupamos nuevamente frente al objetivo común de condena de las múltiples formas de violencia que sufrimos las mujeres.
Entre nuestras acciones figura la adhesión regional a la campaña internacional que con el hastag #rosesagainstviolences está sembrando toda la geografía mundial de rosas moradas tejidas a ganchillo, pegadas a una tarjeta y colocadas en los sitios más visibles y públicos de las poblaciones. En CLM se van a colocar en espacios visibles de nuestros pueblos y ciudades, en concreto en Cuenca, Las Pedroñeras, Almansa, Caudete, Orgaz, Sonseca, Ciudad Real, Villarrubia de los Ojos, Puertollano, Miguelturra y Almagro.
Además, dentro de la Red Feminista Regional cada colectivo feminista mostrará su particular homenaje a las víctimas de este 2021:
La Red Feminista Regional anima a toda la población a sumarse a los actos convocados en cada localidad así como a tejer su propia flor morada de ganchillo y colocarla en un lugar visible y emblemático de su municipio. Una vez colocada, se le hará una foto y se subirá a las redes con el hashtag #rosesagainstviolences.
Texto íntegro del Manifiesto :
MANIFIESTO DE LA RED FEMINISTA DE CASTILLA-LA MANCHA POR UNA SOCIEDAD LIBRE DE VIOLENCIAS MACHISTAS
Erradicar las violencias machistas es una prioridad del feminismo desde hace décadas. A lo largo de este camino nuestra lucha ha servido para poder legislar sobre el maltrato físico, psíquico, económico y social, unos logros que rozaban lo imposible un siglo atrás. Sin embargo, esa igualdad formal no se ha traducido, a día de hoy, en una igualdad real en la que nos sintamos seguras y respetadas, por lo que nos preguntamos ¿qué está sucediendo? Las mujeres seguimos estando cosificadas, tratadas como objetos, explotadas sexualmente, humilladas y relegadas a segundos planos.
Desde 2003 se han contabilizado 1.118 víctimas mortales según las cifras oficiales, que no coinciden con la totalidad de los feminicidios, pues la ley solo define como víctima aquella que tiene o ha tenido relación de pareja con su agresor.
Según feminicidio.net ya hay 70 víctimas mortales en el año 2021, a las que hay que añadir las tres que fueron asesinadas después del 25 de noviembre de 2020 y que no se incluyeron en la cifra que dimos el año pasado.
En nuestra comunidad hemos sufrido también los feminicidios, en Alovera (Guadalajara) y Albacete. Además han aumentado los delitos por violencia sexual en un 25% respecto al año anterior, con el agravante de que más de la mitad de las víctimas han sido menores y las agresiones con penetración han aumentado un 74%. También es alarmante el hecho de que casi un 10% de los agresores sean menores y que haya crecido el número de varones adolescentes que nieguen la existencia de la violencia de género. Aquí reside el machismo, a veces en la violencia visible, a veces en las creencias invisibles, pero siempre en la voz que intenta ocultar que el machismo existe.
Actuar desde la educación es la única vía para debatir, cuestionar, buscar soluciones para y con nuestros jóvenes, hasta que la injusticia machista deje de asesinar y arrebatarnos a más mujeres. La educación debe convertirse en la piedra angular de la prevención de las violencias.
Más de un millón setecientas mil denuncias por violencia machista desde el año 2006; treinta y cinco mil solamente en el primer trimestre de 2021 nos da una idea del cambio de mentalidad que todavía nos queda por conseguir: la deconstrucción de los estereotipos de género, la asunción de las nuevas masculinidades, el respeto en las relaciones son algunos de los valores que deben primar en la convivencia social.
¿Y qué estamos dispuestas a hacer?
Por ello, es urgente la toma de conciencia que defina la violencia machista como algo a erradicar y que las personas y los colectivos nos unamos en las luchas feministas que tienen como objetivo la igualdad de derechos y oportunidades, la convivencia pacífica y la resolución de conflictos basada en el respeto y la tolerancia.
¡VEMOS demasiado machismo, OBSERVAMOS que el machismo puede llegar a ser mortal, estamos HARTAS pero nos sentimos FUERTES!. ¡Esta violencia la vamos a parar porque somos muchas, tenemos la razón y todas miramos hacia el mismo futuro!
