
Es interminable el gran número de palabras de uso habitual que los españoles usamos en nuestras conversaciones cotidianas y seguramente seguiremos publicando durante largo tiempo nuevas palabras que vamos recopilando día a día.
JETA
La palabra “jeta”, según norma general, se refiere a la cara u hocico del cerdo que, como todos sabemos, es abultada.
En nuestro lenguaje coloquial esta palabra indica a una persona descarada, desvergonzada, con gran desfachatez y sobre todo tenido como “caradura”.
Esta palabra proviene del árabe “jatm” que efectivamente quiere decir el hocico del cualquier animal.
BADANA
Siempre hemos entendido entre los deportistas que la badana era el forro de cualquier balón de fútbol. No obstante, también el calificativo coloquial de “ser un badana” se refiere a una persona insulsa, floja y poco dada a trabajar.
También coloquialmente tenemos la expresión “zurrar la badana”, que se reconocía como una buena cantidad de tortazos que se solía dar a algunos muchachos su padre por “motivos lógicos”.
La palabra proviene del árabe “bitana” que quiere decir forro y que derivó al árabe hispánico en “batána”.
LAMECULOS
No es muy necesario ampliar la información sobre esta palabra coloquial, porque la palabra define a una persona que se encuentra continuamente adulando a las personas de forma ostensible y descarada. Los sinónimos más populares son: pelota, chupamedias, zalamero y otros.
PELOTA
Se llama pelota a la persona que hace halagos y continuas insinuaciones cariñosas de todo tipo al objeto de conseguir algún deseo.
La palabra proviene del latín, de la palabra “pilotellus”, diminutivo de “pilo”, que significaba balón.
IMBERBE
Aunque su utilización se refiera a la persona sin vellosidad en la cara, también en el lenguaje de calle se refiere a una persona muy poco cultivada, ignorante y con pocos conocimientos en algunas materias o a nivel general.
La palabra proviene del latín “imberbis” que pasa por ser “joven sin experiencia”.
FILIBUSTERO
Esta palabra da significado a aquellos piratas del siglo XVII que atacaban a los barcos alrededor de las costas.
Sin embargo, he oído muy frecuentemente utilizar esta palabra, dedicada actualmente a aquellas personas que se debe tener cuidado de ellas, porque en cualquier momento puede hacerte daño verbal o atacarte directa o indirectamente en cuanto te descuides, pero siempre en tu ausencia.
La palabra proviene del francés: “filibuster”, con el significado de corsario o pirata.