
Cuando se alcanza una determinada edad es importante conocer cómo mantener o mejorar las capacidades cognitivas. En este sentido, la estimulación cognitiva a través de actividades y ejercicios es clave para promover aspectos como la salud mental, y la independencia emocional y física de la persona mayor. “Aspectos como la pérdida de la independencia y la autonomía afectan de manera directa en el bienestar emocional de las personas mayores. Por ello, un buen funcionamiento cognitivo permite gozar de una vejez digna y saludable”, señala David Curto, director médico, Calidad e Innovación de Sanitas Mayores.
Según explica el experto, entre los objetivos de la estimulación cognitiva se encuentran desarrollar las capacidades mentales, mejorar el rendimiento funcional, minimizar el estrés, mejorar la autoestima o incluso evitar la desconexión con el entorno para poder desarrollar las relaciones sociales. Además, la realización de actividades para estimular el cerebro ayuda a aquellas personas que tengan alguna enfermedad neurodegenerativa a ralentizar el proceso para poder tener una mejor calidad de vida.
Por todo ello, es necesario conocer qué aspectos necesitan ejercitar cada persona para dar con las actividades adecuadas. Las funciones cognitivas como la memoria, la atención, el lenguaje o la orientación pueden estimularse de varias maneras diferentes:
“La estimulación cognitiva en personas mayores debe enfocarse desde un plano multidimensional para atender tanto a la mejora como al disfrute de la persona, a la vez que se tienen en cuenta las necesidades de cada patología y de cada individuo. Cada enfermedad y cada fase dentro de ésta necesita unos ejercicios concretos”, añade Curto.