
La alcaldesa, Inmaculada Jiménez, se sentía satisfecha de poder inaugurar una escultura al gran representante de Tomelloso en la figura de Félix Grande, precisamente en el día Mundial de la Poesía, persona que es hijo adoptivo de la ciudad, con nombramiento en el año 2016 y además persona reconocida como Premio de Poesía a nivel nacional en el año 2004 concedido por el Ministerio de Cultura.
Lamentó no poder haber realizado la cita con los escolares prevista, ya que el tiempo no lo había permitido y que daría lugar a un retraso en un programa que pretendía que los escolares leyeran unas poesías dedicadas en honor a este poeta , pero que era necesario inaugurar la escultura en este día, alabando la figura de Félix Grande, como una persona amante de Tomelloso y de su cultura, poniendo el ejemplo de poesías como “El abuelo Palancas”, donde se vio reflejado a Tomelloso y sus gentes.
En referencia a la ubicación justificó que no podía ser de otra manera que estuviese ubicada en el propio barrio donde tenía su casa, concretamente en el Barrio de El Moral, en una plazoleta próxima, estando emocionada de poder haberlo realizado y afirmar que tanto su mujer Paca Aguirre como su hija Guadalupe Grande, hayan llevado el nombre de Tomelloso por delante, siendo sus embajadoras igualmente.
En relación a la escultura comentó que se había conservado el espíritu de Félix Grande con la representación de una silla y una guitarra flamenca, de la que era muy apasionado y que muchos aficionados lloraron su muerte y afirmar el cariño que Félix Grande depositó en Tomelloso con la poesía nombrada del Abuelo Palancas.
Intervino a continuación su hermano, Manuel Grande, agradeciendo a la Corporación Municipal la atención demostrada por la realización de la escultura y precisamente en su barrio, recordando que en aquellos tiempos era un barrio de pobres, del que se marchó a los veinte años, y que se llevaba en su equipaje la pasión por su pueblo, que era al que quería y hubo de dejar la guitarra y dedicarse a los temas que tenía marcados de la pobreza y de los comentarios de lo que estaba pasando en aquellos tiempos, con una actitud similar a la de hoy en día, como protesta contra la guerra, la dictadura y la guerra fría, realizando una ”lucha artística con el lenguaje” de estas situaciones y la determinación de luchar contra la tiranía y a favor de la democracia, que era la forma de Félix Grande de recitar la forma de vida individual y la colectiva, pensando siempre en la democracia, que sustentaron de igual forma su mujer y su hija.
Recordó que la casa de su hermano era un lugar de cobijo para distintas personas y que, en las visitas a su casa, siempre encontraba nuevas personas y extranjeros de Sudamérica y que Félix se volcaba en ellos y los atendía en el afán de ayudar a los demás. Afirmó que en esencia fue un personaje de este barrio pobre, que representaba igualmente a cualquier barrio pobre de otras poblaciones








