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Las feministas castellano-manchegas vuelven a las calles este 25 de noviembre
C. Manchegos | Toledo | Sociedad | 25-11-2022

Las feministas castellano-manchegas vuelven a las calles este 25 de noviembre

Este 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, las feministas castellano-manchegas volvemos a las calles. Desde la red feminista regional varias asociaciones feministas nos coordinamos para realizar acciones en nuestras localidades con el fin de visibilizar algo a lo que los medios de comunicación nos tienen tan acostumbradas, las vidas arrebatadas a las mujeres y todo el contexto de violencia que sufrimos.

Con el lema  “La red feminista regional de CLM señala a los culpables”. Iniciamos esta campaña del 25 de noviembre, evidenciando que, si hay mujeres muertas es porque los hombres las han asesinado.

De la coordinación, de la sororidad, del feminismo, en definitiva, nace el manifiesto de este año, que será leído en cada localidad donde la red feminista regional tenga presencia.

En este documento, reafirmamos nuestro compromiso en la lucha por la eliminación de las violencias machistas a la vez que ponemos el foco en los hombres. Necesitamos una educación con perspectiva feminista que deconstruya todos los mandatos del patriarcado que tanto daño nos hacen a unas y a otros.

Las feministas castellanomanchegas lo tenemos claro: la única vía para acabar con las violencias machistas es el feminismo.

Las acciones se llevarán a cabo en las calles y se pueden consultar en las redes sociales de todos los colectivos que son parte de esta campaña por el 25N. La red feminista regional de Castilla La Mancha está en continuo crecimiento y este 25N se unirá en torno a los hashtag: #HombresDecentesSedValientes #SoyFeminista25NClm

Manifiesto red feminista regional 25N:

La red feminista regional de C-LM señala a los culpables

 

Aceptar que la violencia contra las mujeres es una realidad no debería suponer ningún escollo en ninguna sociedad del siglo XXI. Cada día vemos en las noticias, redes sociales o prensa digital cómo el número de mujeres asesinadas por la violencia patriarcal crece y cómo estamos normalizando esta realidad. Una realidad donde las mujeres NO morimos; a las mujeres NOS MATAN. Desde el movimiento feminista, uno de nuestros objetivos principales es acabar con este terrorismo que sufrimos día a día la mitad de la población mundial.

En España, 105 mujeres asesinadas por hombres en 2019, 88 mujeres más en 2020, 78 más en 2021 y, sin haber acabado 2022, ya contabilizamos 76 más. Sin embargo, y a pesar de estos datos, hay entornos que siguen negando la violencia de género. La realidad es tozuda: 1335 mujeres asesinadas por hombres desde 2003 (año en el que se empezaron a documentar los feminicidios en España) y que podrían estar vivas.

En lo que va de año, el 016 ha recibido 78.146 llamadas, 2.318 en nuestra comunidad. Ha habido 87.508 denuncias por violencia de género, 3.138 en CLM. A nivel nacional, hay activados 2.980 dispositivos de seguimiento, 19.881 órdenes de alejamiento y 42.877 mujeres con protección policial por el riesgo de ser asesinadas.

Desde la Red Feminista Regional, que agrupa a colectivos y asociaciones feministas de Castilla-La Mancha, este año nos hemos puesto como objetivo no sólo recordar a la víctimas, eso siempre, sino también poner el foco en dos puntos: el de los asesinos y el de la sociedad, que sigue viendo los feminicidios como un problema secundario.

Por un lado, si 1335 mujeres han sido asesinadas es porque 1335 hombres las han matado. Un día, en algún momento de sus vidas, consideraron que tenían el derecho, la oportunidad, la obligación de matarlas porque pensaban que eran suyas, que se lo merecían, quizá, que se lo habían buscado y que ellos eran el brazo ejecutor de una justicia, que el sistema patriarcal, les había otorgado.

Por otro lado, esto es posible, porque desde las instituciones no se trabaja de una manera decidida para acabar con los feminicidios (falta de recursos, ninguneo institucional, discontinuidad de proyectos y programas, escasa formación especializada, etc.) Por si esto fuera poco, como sociedad, no aceptamos la responsabilidad que a nivel individual tenemos.

Defendamos una escuela donde la educación afectivo-sexual sea un hecho; enseñemos a nuestras hijas las banderas rojas para detectar relaciones tóxicas y eduquemos a nuestros hijos en igualdad y masculinidad no tóxica; formémonos; escuchemos; no toleremos comentarios machistas y demos un paso decidido y público a favor de la igualdad. Los asesinos quizá sigan encontrando excusas pero no encontrarán aliados. En su lugar, habrá vecinas y vecinos que repudiarán sus actos, que se pondrán del lado de las víctimas y que no tolerarán la misoginia o los discursos de odio a su alrededor. Aceptemos de una vez que en las muertes de tantas y tantas mujeres tenemos responsabilidad.

Si este diagnóstico no fuera suficiente, tras el escándalo de otro feminicidio, todavía encontramos más partes implicadas: los medios de comunicación siguen diciendo que las mujeres que han sido asesinadas, “mueren”, como si lo hicieran de la nada, sin explicar antecedentes ni hacer análisis en profundidad; o las redes sociales, donde hay grupos que alientan el odio, las llamadas manosferas, con millones de seguidores en todo el mundo y aumentando cada vez más entre los jóvenes. Y es que no sólo somos responsables de los asesinatos pasados sino que ya lo estamos siendo de los futuros.

Para acabar con esto, el movimiento feminista lanza un mensaje claro y directo: feminismo desde la educación para que podamos vivir en libertad y en igualdad. Así, seguiremos interpelando a las administraciones para que implanten leyes educativas con perspectiva feminista y que se lleven a cabo en los centros educativos sin ambages. Y también seguiremos reclamando nuestro derecho a la vida, en manifestaciones y en nuestros círculos familiares, sociales, laborales.

Es necesario, y nos apremia, que la población sea consciente de que la violencia machista es una realidad que hay que erradicar para poder avanzar, unidas y unidos, en una convivencia pacífica, con igualdad de derechos y oportunidades, con respeto, libertad y tolerancia.

Desde esta Red Feminista Regional, desde luego, no estaremos calladas y seremos la manada que acompaña, que protege y que defiende la igualdad. Estaremos en nuestros pueblos y ciudades haciendo visible el discurso feminista de la igualdad, de los derechos, de la libertad y del respeto.

Nos queremos vivas, libres y sin miedo.

Y tú, ¿qué harás?

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