
Cuando se producen hechos que se limitan al círculo familiar es poco comprensible algunos de los motivos que causan muertes con asesinatos, aunque en la lista de los más acontecidos existen todo tipo de venganzas, generados por abandonos, problemas domésticos, malos tratos o por problemas económicos de herencias o disponibilidad de propiedades. Tanto en unos casos como en otros, no cabe duda que, si exceptuamos los problemas de asesinatos producidos por problemas psíquicos o mentales, cabe preguntarse hasta qué punto el odio puede llegar al alma humana para poder asesinar a un esposo, un familiar o incluso a hijos o padres, pero, por desgracia, el listado de estos hechos está lleno de casos en la criminología mundial.
LA ENVENENADORA DE POLLENÇA
Con este nombre se conoce el caso de una asesina que por el afán de crearse una vida más libre y de mayor categoría fue capaz de cometer asesinatos entre sus propios familiares.
¿Cuándo se produjeron?
El proceso del periodo en que se produjeron los asesinatos se estableció entre el supuesto primero en el año 1960 y finalizaron en el año 1969.
¿Quiénes fueron los personajes?
--- La asesina Catalina Domínguez Campins natural de Pollença (Malorca).
--- Las víctimas:
--- Sus dos hijos llamados Rafael Ángel Coll con cinco años en 1962 y una niña de 16 meses, de nombre María Luisa Coll en el año 1964.
--- Su esposo: Pedro Coll Mestres en febrero de 1968 con 42 años.
--- Sus tíos padrinos: Luis Palmer Camps de 65 años en 1968 y su esposa Juana María Domingo Bisquerra el 18 de septiembre de 1968 con 66 años.
¿Cuál era la situación de los personajes?
*** Catalina Domínguez Camps, nació en Pollença en el año 1922, casada a los 23 años, su situación era el de ama de casa, aunque no estaba muy contenta con su labor, pues parece ser que su malestar no era muy admitido por su marido y le fue creando un malestar en su estilo de vida, que fue muy probable que le indujera a buscar un mejor sistema de vida.
Catalina trabajaba de modista, aunque había tenido empleo como camarera de hotel y dependienta de una tienda que, según parece, tuvo que irse por haberse apropiado de cosas de la tienda que no eran suyas y que se defendió echando la culpa a otras.
*** Pedro Coll Mestres, disponía de un buen trabajo como empleado de una funeraria y por la tarde en el despacho de un abogado, por lo que su situación económica podría considerarse como buena.
*** Luis Palmer Camps era un jubilado y padrino de Catalina con quien tenían una directa relación desde hacía años y que disponía de una buena situación económica como comerciante.
*** Juana María Domingo Bisquerra, como esposa del anterior. El matrimonio no tenía herederos.
¿Cómo ocurrieron los hechos?
El relato de los acontecimientos comenzaron cuando se produjo el fallecimiento del primer hijo, Rafaelín, afectado de dolores de estómago que fue calificada como gastritis.
Poco tiempo después, fallecía su hija, de 16 meses, con los mismos síntomas que su hermano, lo que produjo un fuerte drama tanto al padre como a Catalina, pero a Pedro le afectó sobremanera y cuando tenía cuarenta y dos años le apareció el mal de estómago del que no pudo sobreponerse y terminó falleciendo, determinando a su muerte como infarto de miocardio.
Paro los daños siguieron afectando a Catalina que, al poco tiempo su padrino, Luis Palmer, al que también cuidaba, comenzó a tener síntomas estomacales inaguantables que terminaron con acabar su vida.
En ese periodo Catalina parecía que recuperó una forma de vida de más soltura, pues ya iba más veces a la peluquería, se vestía con buenos trajes, disponiendo de mayor vestuario y actividades, pues disponía de la herencia de su marido, así como su tía Juana se dedicó a realizar viajes y disfrutar lo que podía.
La última noticia ocurrió cuando el 18 de septiembre de 1968 falleció, su madrina, Juana María Domingo con los mismos síntomas de estómago y, realizados los ritos correspondientes, Catalina quedó como heredera única de todos los bienes, pues el matrimonio no tenía herederos. Pasados los hechos Catalina, después de los nueve meses estipulados, se casó nuevamente con un taxista realizando una nueva vida.
La detención de los delincuentes
Dado lo extraño de los hechos de los familiares de Catalina y de la denuncia de personas sobre estos extraños hechos que se presentaron en los juzgados, se produjeron la exhumación de los cadáveres, encontrándose numerosas pruebas del envenenamiento en todos los casos, por lo que fue detenida en la cárcel e interrogada, donde, en un principio, admitió la muerte de todos, pero posteriormente los negó.
Juicio y sentencia
Durante el proceso se llegaron a reunir numerosas pruebas de la exhumación de los cadáveres en los que se detectaron grandes dosis de arsénico, por lo que finalmente se pidieron más de 140 años de cárcel.
Finalmente, y a pesar de las pruebas, solamente se la condenó por el asesinato de Juana María a un total de 30 años de prisión, por no haber encontrado indicios probatorios del resto de delitos que se le acusaba, asesinato que ella admitió.
Debido a tres reducciones de condena y dos por buena conducta solamente se mantuvo ocho años en distintas cárceles: Palma, Alcalá y Yeserías.
A su salida la gente de su ciudad le siguió acusando de las muertes de sus familiares, no teniendo un buen cartel posterior, aunque estuvo amparada por su marido.
El 28 de noviembre del año 1986 falleció en la Residencia Sanitaria de Son Dureta, a los 64 años de edad. Según se comunicó, en extrañas circunstancias que nunca se supieron, por no haber existido exhumación del cadáver.