
El presidente de la Cooperativa Bodega y Almazara Virgen de las Viñas, Rafael Torres, ha ofrecido hoy antes los medios de comunicación una rueda de prensa en la que ha detallado y valorado todo lo acontecido ayer en la celebración de la Asamblea General Ordinaria.
Torres ha ofrecido datos de la Campaña de recolección de uva y de aceituna e inició exponiendo que el volumen de negocio cifrado ha sido de 72.661.000 euros, con una deuda a largo plazo que iba a quedar saldada en el 2024.
En cuanto al patrimonio neto, indicó que la cifra era de 57.125.000 euros, poniendo a la Cooperativa en una situación económica que “era muy saneada”.
Reivindicó que la Cooperativa seguiría actuando en la misma línea de actuación llevada hasta la fecha, respetando la disponibilidad económica de los socios sin forzar situaciones, aunque se iban a seguir realizando inversiones sin que repercutieran “en los bolsillos de los socios” y en la actualidad se disponía de un fondo de maniobra de más de 6 millones de euros y del fondo de regularización, después de la liquidación del I.B.I., era de 8.108 euros.
Fue notificando los datos de la cosecha de uva con una cifra de recepción de 214 millones de kilos de uva, que suponía una disminución del 17 por ciento menos que la de la campaña anterior, con una cifra de 31 millones de kilos menos, añadiendo que la venta de vinos representaba una venta similar a años anteriores, llegando al 70 por ciento de la media de los últimos cinco años, al igual que la movilidad de la retirada de producto que en años anteriores, con un estocaje menor que en años anteriores.
En cuanto a la producción ingresada en la Almazara la cifra había sido de 1.356.000 kilos de aceituna, lo que había supuesto un 11 por ciento menos que en años anteriores, teniendo en cuenta que la zona no era específicamente olivarera, aunque se estaban incrementando los olivares de regadío y que la calidad de la aceituna iba mejorando como consecuencia de la regulación de la entrada de la aceituna en la cooperativa con una disponibilidad de 5 a 6 millones de aceitunas, con cosechas anteriores de 3.700.000 kilos.
Pasó al concepto de las inversiones de la Cooperativa aprobadas por la Junta Rectora, basada en el continuo desarrollo de la Cooperativa, que “siempre iban encaminadas a mejorar la calidad y la competitividad” de los productos de la Cooperativa.
El presupuesto aprobado para las próximas inversiones estaba valorado en la cifra de 11.469.000 euros, dirigidas a ir mejorando y ampliando instalaciones con el objetivo de no depender del alquiler de depósitos de vinos, estando pendiente de la aprobación del Ayuntamiento de un solar anexo a la Cooperativa para realizar las instalaciones necesarias, de la que ya la propia alcaldesa había indicado que estaba en vías de ser autorizada.
Una segunda inversión suponía la instalación de placas solares en aquellas naves o edificios que fuera posible, al objeto de abaratar costos, así como la construcción de una nueva nave para depósitos y otro apartado para las necesidades de infraestructura de maquinaria de uso habitual, como despalilladores, bombas y otro tipo de maquinaria, así como la compra de nuevas barricas.
En relación con las naves estaba propuesta y aprobada la climatización de las naves, especialmente las de almacenamiento del vino embotellado.
En otro orden de cosas anunció que había tenido la renovación de parte de la Junta Rectora, en el caso de la vicepresidencia y secretaria, que había recaído en dos mujeres, sustituyendo la junta con renovación de las edades medias de sus componentes.
En cuanto al vino embotellado, explicó que los mercados internacionales estaban acosados en los últimos años por los problemas de la pandemia, de “la filomena” y de la guerra de Ucrania, que había afectado a la exportación de vinos a este país, así como la disminución en el caso de Rusia que normalmente se exportaba, pero que, sin embargo, se había producido un incremento en las ventas a países hispanoamericanos.
En cuanto a la posibilidad de tener que aplicar una destilación de crisis, opinó que no sería conveniente actualmente, aunque en algunos casos pudieran ser necesarias, teniendo en cuenta que en España el volumen de la campaña era muy similar a la campaña anterior, aunque otros países como Italia y Francia, muestren un gran estocaje.
Con relación al Museo Infanta Elena, refirió que ya se disponía de varias solicitudes, que tendrían que ser estudiadas y resueltas por el Comité Asesor del Museo, que era a quien correspondía aprobar las exposiciones, siempre intentando buscar a expositores de prestigio reconocido, aprovechando para anunciar que se había entregado un cuadro de Francisco Carretero al Museo, donado por Mongelines de La Cruz.