
Hoy en el comienzo de la campaña electoral, los distintos partidos políticos de Tomelloso, han acudido al Paseo de las Moreras -cerca de la Plaza de Toros de la ciudad- y han protagonizado la tradicional pegada de carteles con la que empieza la cuenta atrás para elegir al nuevo presidente del Gobierno y donde el concejal del Partido Popular y alcalde de Tomelloso, Javier Navarro animó a los ciudadanos a ejercer su derecho al voto.
Comentó expresamente que la fecha elegida para el día de la votación no “había sido una casualidad, ni un error”, sino el propósito del presidente del gobierno de “desincentivar a los vecinos de los pueblos de España para que existiera una baja participación”. Por su parte estaba seguro que los vecinos de Tomelloso cumplirían con su derecho al voto para elegir quién iba a gobernar España.
Afirmó que era el momento oportuno de desalojar a Pedro Sánchez de la Moncloa para eliminar a un gobierno que “había pactado con los etarras de Bildu; que había pactado con los independentistas y con todos aquellos que habían querido romper España y que, además, había despenalizado las penas en un intento de romper España”, añadiendo a todos aquellos que habían pactado por romper la garantía social que se había conseguido durante el proceso constitucional de la transición.
Prestó mucha precisión al concretar que era el momento preciso para poder recuperar la agenda de prestigio internacional de España y recuperar la confianza económica con las empresas y sus empresarios, que era el momento preciso para recuperar el puesto que “jamás se debería haber perdido”; que era el momento oportuno, preciso y único de que el gobierno se encontrara al frente de Alberto Núñez Feijóo, que representaba una gobierno fuerte y que ofrecía garantías de sostenibilidad, de garantía económica y social del país, que eran los valores que aportaba el Partido Popular.
Insistió de nuevo, animando a los vecinos de Tomelloso para que realizaran su derecho a voto con su presencia en los Colegios Electorales, para que luego no se tuvieran quejas ni lamentos.






