
Contemplando el paisaje de nuestras tierras dedicadas específicamente a cultivos y donde la presencia de plantas está generalizada, es muy posible que nos podamos encontrar alguna construcción simple y sencilla a modo de caseta que la diferencia de otras muchas existente de similares características, pero, que en el caso que nos ocupa, las casas a las que nos estamos refiriendo tienen una utilidad diferente de la mayoría.
Es fácil adivinar que en todas las ocasiones se trata de casetas de riego que reúnen unas diferencias muy evidentes en relación con otras casas de campo.
Así, estas casetas de riego, que no hace falta decir que es donde se ubica la instalación del equipo de bombeo y del filtrado de los riegos, a lo que se incluyen los cuadros de mando y de regulación del funcionamiento, especialmente para los pozos con funcionamiento eléctrico.
Como puede entenderse, resulta fácil distinguir esto pequeños edificios, pues no tienen chimenea, son generalmente de superficie cuadrada, con tejado llano o como mucho a un agua, lógicamente una puerta de entrada y una ventana, aunque esta última no en todos los casos.
No es fácil encontrar algún árbol o vegetación próxima en su perímetro y se encuentran siempre encaladas de blanco y las puertas, y en su caso las rejas de las ventanas, pintadas de azul o añil.
En algunos casos podemos encontrar fuera de la caseta algún implemento del sistema de riego, como filtros de arena o depósitos de fertilización o empleo de productos fitosanitarios, así con en la salida de la tubería general los controles que realizan los caudalímetros.
Aunque la generalidad de los pozos de riego se encuentra en lo que posteriormente terminan siendo casas de campo, por la construcción de las mismas en contacto con el pozo, también es frecuente cuando el propietario dispone de varias parcelas en distintos parajes que el pozo se encuentra únicamente para uso de riego, encontrándose por lo tanto aislado en la parcela.


