
Muchas de las palabras utilizadas como gentilicios puros simplemente tratan de dar un apelativo al origen de las personas nacidas en estas localidades, países o continentes, y los gentilicios de segundo orden o pseudogentilicios se aplican a particularidades específicas de la forma de ser, de vivir, de hacer o de comportarse de determinadas personas, la mayoría de ellas pensadas en forma crítica, como menosprecios, de índole peyorativo o incluso insultante.
En España se aplican las terminaciones de las palabras que, por derivación, se forman estos gentílicos que se entienden con las terminaciones(sufijos) de los apelativos como: -eño; -ano; -ario-; és; -ino; -ense; -ejo; -eros; -ico.
El uso cotidiano de estos segundos gentilicios se hace habitual en las conversaciones que realizamos y que siempre llevan un sentido crítico y deformativo de la realidad y se actúa en muchas de ellas en plan comparativo con elementos materiales, con animales, con palabras transformadas o derivadas de dichos y apreciaciones personales o de grupo.
Es por ello que los gentilicios tengan su mayor personalidad en documentos escritos y fuentes técnicas y en publicaciones de tipo profesional y los segundos quedan en la anecdótica conversación que los españoles mantenemos cuando estamos en este tipo de reuniones entre amistades, amigos o personas de confianza y, porque las palabras utilizadas a propósito en temas conflictivos, resultan terminando en discusiones de grupo y/o personales.
La gama y el tipo de palabras que podíamos llamar coloquialmente de segundos gentilicios son las más extendidas y populares y empleados frecuentemente con tonos jocosos y en otras veces con un segundo sentido irónico o crítico.
S U D A C A
Esta expresión está dedicada a nombrar a las personas que proceden o son naturales de Sudamérica.
Cogió popularidad como consecuencia de que a partir de los años setenta se produjo una considerable emigración de personas procedentes de Argentina, Chile y Uruguay, que tuvieron un gran apoyo en España.
Como tantos gentilicios, la palabra puede tener doble sentido, se usa con carácter coloquial sin sentido despectivo, como en sentido peyorativo. A esta expresión podríamos añadir otra con similar interpretación como puede ser “panchito”.
M A R A G A T O
Este término se identifica con los pobladores de la zona de la Maragatería, en la provincia de León.
La referencia principal es que procede de las operaciones de mercadería o de los arrieros que procedían de esa zona y que eran muy característicos.
Existen distintas propuestas sobre la etimología de la palabra.
Uno de ellos se refiere a la palabra “mercader”, antes mencionada.
Otra expone que los arrieros de entonces frecuentaban llevar pescados desde Galicia a Madrid, uniéndose en “mar” y “gatos”.
Otros trabajos y estudios dicen que procede de la palabra “maurisco= guerrero valiente”.
En cuanto al origen de los maragatos, existen igualmente varias propuestas.
Una insiste en la procedencia de “maurello”, atribuyendo la existencia del pueblo con la denominación de “superatio” de los pueblos suevos.
Otra segunda versión explica que los maragatos proceden de unos cautivos moros que los cristianos llevaron a las zonas que ahora se comentan.
Así se piensa que procedían de la alianza entre moros y godos pasando como “maurogathos”.
También se defiende que las raíces maragatas proceden de un pueblo bereber que no emigró a su África y se quedaron en la zona de Astorga y aceptaron la religión católica.
Debemos incluir el estudio sobre el origen de los maragatos que lo enfoca apreciando la similitud con las prácticas de los celtas.
G A B A C H O
Esta palabra se usa en España para nombrar a los franceses.
En México también se utiliza para personas mexicanas que han vivido o nacido en Estados Unidos.
En ambos casos se utilizan de forma despectiva.
En Francia también se emplea la palabra para designar a los montañeses de los Alpes.
En España, el término Gabacho es muy antiguo y se asignaba a las personas procedentes de los pueblos franceses que desempañaban trabajos menores y que ya en su país se les llama gab, con el significado de montañés rústico.
También se indica que procede del término prerromano de gaba, que suponía la carencia de yodo en la alimentación, productora del bocio, que es un abultamiento de la garganta por defecto en las glándulas tiroides.
Q U I N Q U I
Esta palabra se refiere a un grupo étnico cuya vida era la de deambular de un lugar a otro, como si fueran nómadas, dedicándose a la venta de quinquillería y corresponden a una estructura social muy baja y que también reciben el nombre de “mercheros”.
En la actualidad, la palabra quinqui se refiere a personajes barrio bajeros, que se dedican al trapicheo. La palabra quincallero se refiere a la venta de quincalla, que no es otra cosa que pequeños instrumentos o piezas de metal, imitaciones de joyas, dedales, tijeras y otros útiles. Se comportan como vendedores ambulantes.
Se encuentran mestizados con los gitanos y tienen su forma de hablar propia.