
Hoy sábado a las 12:00 horas se ha descubierto una placa con el nombre de la calle “Ángel Luis Cabañas” donde han asistido el alcalde de la ciudad, Javier Navarro, concejales de la corporación, familiares, representantes de la Hermandad de la Virgen de las Viñas y del IES Eladio Cabañero, compañeros de trabajo como Pilar Nieto, Jesús Ruiz entre otros y amigos en general.
La calle Lugo ha pasado a llamarse de esta forma calle Ángel Luis Cabañas en honor a su figura y a su labor desarrollada en las aulas como matemático y como también presidente de la Hermandad Virgen de las Viñas. Una persona que ha mostrado siempre su amor por Tomelloso y con una calidad humana única.
La concejala de cultura, Inés Losa afirmó que hoy era el momento de dar reconocimiento muy merecido a la figura de Ángel Luis Cabañas.
La esposa de Ángel Luis Cabañas, Inmaculada Linares, expresó en primer lugar el honor contraído del Centro Eladio Cabañero y la Hermandad Virgen de las Viñas, cuando tuvo conocimiento de la propuesta realizada ante el Ayuntamiento.
Aseguró que, en ese momento, sabía de la dificultad de poder conseguir el reconocimiento de dar el nombre de una calle a su marido, por el proceso burocrático que podía llevar consigo y lo encontraba muy difícil “y al final, ahí está la calle de Ángel Luis”.
Agradeció al Instituto Eladio Cabañero y a la Hermandad Virgen de las Viñas y en especial al Ayuntamiento y su corporación que aprobó por unanimidad la propuesta.
Se encontraba muy contenta, reconociendo personalmente que se lo merecía, porque siempre había pensado que el pueblo de Tomelloso “quería mucho a Ángel Luis”, por su empatía con todo el mundo, porque todo lo que hacía era siempre con mucho trabajo y voluntad. Satisfecha además porque, a lo largo del tiempo, tanto sus hijos como sus nietos, podrían contestar con orgullo, a las personas que preguntaran sobre su persona, que era su padre o su abuelo.
Sus hijos recordaron y dieron las gracias al Instituto Eladio Cabañero que, en el olivo del Centro, existiera una placa a nombre de su padre, así como, en la puerta del salón de actos y agradecer el que se pudiera realizar un vino de honor en sus instalaciones.
Javier Navarro, recordó a la aprobación de la propuesta realizada por el Instituto y la Hermandad y que fuera conseguido por unanimidad, aduciendo que Ángel Luis Cabañas, todo lo que se proponía, aunque fuera difícil terminaba consiguiéndolo, recordando sus distintas presencias en instituciones por donde había estado.
Puso los ejemplos de la labor desarrollada siendo concejal del Ayuntamiento en tiempos difíciles mediante una labor ejemplar de consensos y que debe “enseñarnos a muchos de los que nos dedicamos a la política municipal”, así como reconocer la labor desarrollada en Eladio Cabañero, consiguiendo una referencia educativa regional por haber logrado tener una imagen de haber formado a tantos alumnos en su asignatura de matemáticas y repasó también los logros conseguidos como presidente de la Hermandad Virgen de las Viñas.
Definió a Ángel Luis como la “esencia del tomellosero”, ya que siempre hacía y trabajaba en favor de su pueblo, por lo que reconoció que lo menos y más que “podíamos hacer era recoger el guante lanzado y aprobarla de forma unánime”, ya que era de justicia reconocerlo y seguir aprendiendo de lo realizado por la figura de Ángel Luis Cabañas.