
Contexto
Aparece en la segunda aparte de El Quijote, en los capítulos 40 y 41 y la escena transcurre en Aragón en la casa de unos duques que quieren acoger a don Quijote y Sancho para divertirse a costa de nuestros personajes aprovechándose de su ignorancia y su inocencia.
Breve resumen de los hechos
Al objeto de divertirse el duque y su mujer, doña Rodríguez de Grijalba se encuentran en el jardín de su castillos con don Quijote y Sancho, que se había hecho conocer como el Caballero de la Triste Figura, donde, al poco tiempo, una corte de gentes entran anunciando la llegada de la condesa de Trifaldi, haciéndoles creer que un tal don Clavijo ha engañado a la hija de Maguncia, que finalmente ha muerto y entonces el gigante Malambruno condena a la condesa y a sus sirvientas a llevar barba en su caras.
Les convencen que la única forma de eliminar el encantamiento es que ambos se monten en un caballo de madera llamado Clavileño, el alígero, convenciéndoles que puede volar. Sancho no se encuentra muy dispuesto a hacerlo, pero los duques le amenazan diciendo que no le concederán el gobierno de la Ínsula Barataria, por lo que Sancho no le queda otra opción. La condición que incluyen es que además tienen que ir con los ojos vendados.
En definitiva, se montan los dos en el caballo y los servidores del duque comienzan a hacer ruidos, golpes, señales y fuerzan la formación de viento con distintos aparatos el tipo de fuelles, para hacer creer que están volando y haciéndoles pensar que tienen que llegar a la zona del fuego para lo que les aproximan antorchas encendidas para dar mayor verosimilitud a la acción. Al final los dos terminan en el suelo algo chamuscados, con gran disfrute de todos los presentes.
Don Quijote encuentra un escrito en su lanza en el que se le indicia que Malambruno está satisfecho con la prueba realizada y don Quijote y Sancho pueden observar que las barbas de la condesa de Trifoli y sus doncellas ya no se encuentran con barba en sus caras. En la escena se desarrolla con la colaboración y participación de los duques y de todos sus criados y sirvientes que simulan toda la trama, disfrutando con gran alborozo.
Curiosidades
Los hechos se encuentran ubicados en Aragón y desde el capítulo 30 todos los acontecimientos transcurren en el ámbito de estos duques en su castillo hasta la salida a Barcelona.
Cervantes era conocedor de estas zonas pues ya estuvo sirviendo de paje a un gran gentilhombre durante un tiempo y conocía algunos pueblos y zonas de esas comarcas.
Más que los propios actores, el que más popularidad ha recibido durante los siglos sucesivos ha sido sin duda el
caballo Clavileño que ha sido utilizado su nombre y representada su figura y su dibujo para innumerables denominaciones comerciales, como vinos –recordemos el vino Clavileño de la Cooperativa Los Pozos de Daimiel; chocolate Clavileño en Villajoyosa en Alicante ; nombres de caballos de carrera; molino en Consuegra; título de la revista de la Asociación Internacional Hispanoamericana; estatuas escultóricas como la del Prat de Llobregat (Barcelona); también empleada como título genérico de casetes de música; un conocido pasodoble; título de laguna colección de novelas; título genérico de la Revista de Estudios Orteguianos; así como un serie de discos de música clásica con este título.
Su representación con motivo de juguetes y de diseños para libros para niños pequeños ha sido muestra de este caballo de madera generalmente representado y dibujado de forma distinta.