
Izquierda Unida expuso que era alarmante la situación de Hospital de Tomelloso y su funcionamiento actual y especialmente en cuanto a la cantidad de especialidades en análisis que se están pasando a clínicas privadas, exponiendo que la tendencia del Sr. Page, que criticó tan duramente la privatización propuesta anteriormente por la Presidenta Cospedal, se está convirtiendo en una privatización encubierta, no solamente en los análisis realizados en clínicas privadas, sino también en el funcionamiento del servicio de Ambulancias, añadiendo que también existe la lucha entre la profesión pública y privada en el sentido de la privatización de los trabajos realizados por los médicos.
Por su parte, Rafael Quesada, incidió especialmente en el funcionamiento del Hospital de Tomelloso, estando muy alarmado por la cantidad de expedientes de radiología, ecografía y otras pruebas que se están derivado a clínicas privadas en la localidad y que demuestra la poca atención que presta el Sr. Page y especialmente la Directora Gerente de SESCAM, Regina Leal y su gerente Antonio Sanz, reconociendo que el Hospital está hecho una pena.
Recordó que cuando se recibió al nuevo gerente las expectativas resultaran interesantes e incluso satisfactorias, cuando hoy en día en realidad se han diluido.
En cuanto a la explicación que se proporciona sobre los empleados, en el que siempre se ha indicado que no querían venir a Tomelloso, es fácil de explicar, porque cuando se hacen contratos para dos meses y que hasta los tres días antes de cumplirse el contrato el trabajador no sepa si va a seguir o no, es algo incomprensible, porque las ofertas de empleo público que se hayan demandado se han venido retrasando continuamente, por razones ocultas que se desconocen. Por todo, añadió que era necesario la dimisión de la Directora del Sescam; Regina Leal, porque no ha solucionado los problemas del hospital, hoy en día en situación de precario, habiéndose dado el caso que para un control de traumatología se haya previsto una fecha de consulta para diciembre del 2020.
Siguió incidiendo en que el coste de un tratamiento en clínicas privadas redunda en los usuarios y que la forma de realizarlo es poco menos que indignante en las condiciones que se realiza a nivel administrativo, sin entrar en la calidad de las pruebas.