
Hemos comentado que muchos alcaldes repitieron poltrona por distintas causas, generalmente en muchas ocasiones se produjo una segunda vez por orden superior directamente motivada por las variaciones políticas ocurridas durante el transcurso de nuestra historia. Cabe recordar que existieron períodos de cambio de titularidad del gobierno como durante el Sexenio liberal de Isabel II, la primera y segunda República, la Dictadura de Primo de Rivera o la Guerra Civil, que indudablemente produjeron cambios en todas las ciudades de España y por supuesto en Tomelloso. Otras causas han sido producidas por la existencia de alcaldes eventuales que hasta la conformación de un nuevo gobierno han actuado como de puente y su duración fue muy breve. Otro tercer caso corresponde al momento en que los alcaldes eran destituidos por guerra o cambios de gobierno y que volvieron a repetir mandato, pasado el periodo de guerra o de restauración.
Entre los casos nombrados como doble legislatura nos encontramos a Clemente Cuesta Santandreu que fue alcalde durante 1979-1983 como representante del partido político UCD y como Agrupación de Partido Independiente durante seis meses en 1986-1987.
En esta misma situación estuvo el alcalde Víctor Antonio Cepeda, que fue alcalde en esta ocasión durante tres veces. En una primera oportunidad en 1856 durante 5 meses, la segunda opción durante veinte meses, hasta 1858 y por último entre 1858-1859 por un período de otros cinco meses, en todas las ocasiones durante el reinado de Isabel II. Una de las personas que podríamos calificar como más vitalicio dentro de los representantes de la alcaldía de Tomelloso, podemos nombrar a nuestro Francisco Carretero Cepeda, que fue “dueño de la vara” también en tres ocasiones, con un total de cinco años en las siguientes épocas: de 1918 a 1920; de 1921 a 1923, con la entrada de la Dictadura de Primo de Rivera y, por último, en el año 1931 durante tres meses en que se instauró la Segunda República, teniendo 52 años de edad. Sin embargo, por ejemplo, el edil José María Carranza Parra ocupó el puesto en dos ocasiones y curiosamente en dos periodos distintos: la primera vez durante la regencia del general Espartero en 1843-1844 y durante el reinado de Isabel II volvió a repetir en 1853-1854.
Y dentro de la ocupación del cargo de alcalde de menor duración tenemos dos ejemplos: el de Mariano Vicente Parra y Pérez de abril a mayo de 1853(un mes), que no era natural de Tomelloso y de Antonio Ropero en 1836, durante la Regencia de María Cristina, así mismo de un mes de mandato, aunque ya había ostentado el cargo durante el reinado de Fernando VII.
Hay que tener en cuenta que desde el año 1823 hasta el año 1854, la adjudicación del cargo de alcalde fue cambiando por las diferencias entre los moderados y los progresistas, que en unos casos adjudicaban el cargo por nombramiento del gobierno central y otros por elección municipal, de acuerdo con lo que se llamó la Ley de Ayuntamientos de 1823.
Aunque desconocemos las profesiones de todos los alcaldes antes de su nombramiento, sí es posible deducir que la mayoría fueran agricultores o ganaderos, pero también hemos tenido alcaldes de oficios y/o profesiones distintas, entre otros: Militares: Antonio Huertas; Panaderos; Celedonio Muñoz Orea y Luis Jiménez López; Abogados: Clemente Cuesta Santandreu; Francisco Javier Lozano de Castro; Francisco García Martínez; Médicos: Fermín Zancada, Pascual Palacios; Escritores: Juan Torres Grueso; Empleados de banca: Pedro Carrasco Valderrama; Funcionarios: Carlos Cotillas; De empresas alcoholeras: Miguel Abad Arroyo, José Pérez Torres; Maestros: Ramón González Martínez; Agricultores: José María Perales, José Grueso Cepeda y Francisco Carretero Cepeda, entre otros más.
Evidentemente durante todo el proceso histórico de estos más de doscientos años cabe detectar que todos los alcaldes fueron afines al gobierno central, a los partidos políticos en cuestión o a los regímenes monárquicos. Desde la época de la democracia hemos tenido alcaldes de cuatro partidos políticos: Partido Popular, Partido Socialista, UCD y API.
Un último apartado hemos dedicado al estudio de nuestros alcaldes es ver qué calles están dedicadas a nuestros alcaldes.
Salvo que estemos equivocados de persona, hemos localizado que existen únicamente seis calles cuyos nombres coinciden con nuestros alcaldes, que son: Francisco Carretero, Antonio Huertas, José Grueso, José María Cepeda, Juan José Navarro y Severo Navarro, excepto que alguno de estos nombres esté dedicado a otros personajes de igual nombre y apellido que no hayan sido alcaldes y hayan destacado por otras situaciones.