
En esta ocasión vamos a dedicar nuestra exposición a dichos, refranes o expresiones un poco salidas de tono, de las que en nuestro vocabulario expositivo existen muchas y muy apropiadas.
“Manda Huevos”
También se puede sustituir o asimilar a “Manda narices” o “Manda cojones”
He seleccionado “Manda huevos” porque tiene una exposición curiosa y que me ha dado bastante interés por la explicación que se aduce a esta expresión.
Las tres expresiones suelen indicar lo mismo, como un efecto de desaprobación, indignación o enfado por algo que ha ocurrido anteriormente y que sorprende desfavorablemente.
Pues bien, el origen de este dicho popular se atribuye durante el reinado de Carlos II, el Hechizado, de España, en el que se produjo una crisis económica importante por lo que el rey encargó al marqués de Vélez, Fernando Joaquín Fajardo que supervisara por toda España el estado general de las cuentas de las poblaciones, ayuntamientos y demás temas tributarios.
Continuamente el marqués enviaba escritos al rey informándole de la situación económica y el rey contestaba a sus escritos y donde, como postdata, el rey siempre decía “Manda huevos” y es que el rey era un gran consumidor de huevos y dicen que se comía al menos tres al día y le gustaban con locura.
Pero el motivo real de la expresión se producía como consecuencia de las cartas que mandaba el rey al marqués en el que escribía de todo menos de la preocupación por la economía, por lo que el marqués, cuando leía los escritos del rey cada vez se ponía más nervioso por la escasa preocupación del rey por su trabajo y al final de la lectura ya llevaba tan alta la voz que casi gritando terminaba diciendo “manda huevos”, con gran irritación y enfado. ¿A que es curiosa esta explicación?
“Esto parece el coño de la Bernarda”
Nos atrevemos a meter esta expresión un tanto hortera, pero la realidad es que se usa con más frecuencia de lo que parece.
Con ello queremos indicar un lugar donde parece que acude todo el mundo sin orden ni concierto.
Existen varias versiones sobre esta mujer, todas ellas lascivas y caprichosas, porque el famoso “coño de la Bernarda” parece ser que existió, aunque nosotros nos quedamos con la versión manchega que explica que esta mujer era una santera que curaba y solucionaba todos los problemas siempre que se usara su “coño” como medicina y que cogió tanta fama que todo el mundo acudía a tocar su famoso órgano, tan es así que después de muerta sus restos únicamente aparecieron con su órgano intacto. Existen tres versiones que difieren en su procedencia, que si fue una santa o una prostituta, pero que en definitiva dicen lo mismo. Creo haberlo explicado decentemente.
“Echar un kiki”
No hace falta explicar qué queremos decir con esta frase.
El origen proviene de una palabra inglesa que precisamente indica mantener relaciones sexuales de forma rápida y en poco tiempo y de la palabra “quickie” que su traducción es “rapidito”.
“Hacer virguerías”
Esta expresión indica que alguien es capaz de hacer las cosas con precisión y mucho tino de forma muy especializada y técnica.
El origen proviene de la reputación de muchos médicos especialistas en la reconstrucción del virgo y por derivación se refiere a la demostración que pretendían muchas mujeres ricas en demostrar su virginidad.(ya me entienden).