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Vocabulario popular: Dichos y refranes (11)
Ángel Bernao | Tomelloso | Sociedad | 25-02-2020

Vocabulario popular: "Dichos y refranes (11)"

Hemos seleccionado algunos refranes y dichos que se utilizan de forma habitual, no como apostillas sino como continuación de la conversación, introducidas en el conjunto de una expresión o diálogo largo y que son muy cortas, pero expresivas.

“A pies juntillas”

Queremos indicar cuando pronunciamos esta expresión que estamos seguros de creer en algo sin tener duda alguna y estar firmemente convencidos.

Aunque existen algunas versiones del origen del dicho, hemos elegido la que nos parece más conforme y procede de un antiguo juego infantil por el que al niño se le ataban los pies y se le tapaban los ojos con un pañuelo y tenía que ir saltando, a indicaciones de un compañero, una serie de cuadros marcados en el suelo.

“A mansalva”

Esta expresión ha derivado en varias acepciones, aunque en el lenguaje coloquial actual se impregna con la acepción de “en gran cantidad”, “con abundancia”, en contra de la otra posibilidad que puede indicar “sin dificultad”, “con seguridad”.

Adoptando la primera interpretación “a mano salva” era una expresión que se utilizaba en las batallas cuando el capitán del ejército ordenaba a sus soldados disparar continuamente y sin parar, es decir, “a mano salva” que era la orden. Por unión se redujo a mansalva que es la expresión que actualmente utilizamos.

“A posta”

Queremos indicar que hay algo hecho a propósito, intencionadamente.

La explicación y origen de esta expresión procede de lo que se llamaban postas, que eran lugares fijos donde se reservaban los relevos de las caballerías para los recorridos largos para remisión de correos, paquetes o viajeros.

“A troche y moche”

Nos referimos a hacer las cosas indiscriminadamente, sin orden y de forma diseminada.

El origen de esta expresión viene de las palabras trochear y mochear, que en el argot silvícola quiere decir cortar y talar árboles de forma continua y sin distinción alguna.

Acabar como el rosario de la aurora”

Con esta frase intentamos decir que alguna conversación, hecho o suceso termina siempre con líos, follón o trifulca.

Resulta curioso saber que en un pueblo de Andalucía, que algunos se disputan el nombre, era normal realizar el rosario a la salida del sol con procesión por las calles. En uno de esos actos se cruzaron dos hermandades en una calle y se pusieron a discutir cuál era la que tenía que pasar antes. A partir de ese momento se armó un gran follón e incluso con peleas entre los procesionarios y utilización de los faroles como armas, llegando a ocurrir el hecho que uno de los sacerdotes falleciera en la batalla.

“Ahí me las den todas”

Esta expresión podríamos traducirla como no hacer nada, zanganear, pasar de todo.

Las versiones del origen son varias:

En unos casos fue un alguacil que, en ejercicio de su labor por detener a una persona, fue abofeteado por el infractor. En el juicio el alguacil dijo que no le habían dolido porque era como si las hubieran dado al alcalde al que representaba y entonces el buen alcalde dijo con sarcasmo “Ahí me las den todas”.

Además de otras más, existe una segunda versión que indica que un alcalde salió abofeteado y fue a quejarse al rey Fernando VII y el alcalde le indicó que eran recibidas las bofetadas en nombre del rey, a lo que Fernando VII, no sin cierta jocosidad le dio esta contestación.

“Al freír será el reír”

Finalizo este artículo con este refrán que me ha hecho bastante impacto por lo curioso.

En la época de Felipe IV existía un calderero muy famoso por hacer muchas pillerías  y se refiere al hecho que en una ocasión el calderero, en su tienda, vendió una sartén a un cliente con el culo agujereado y resultó que el comprador le pagó con dinero falso. El comprador ya se marchaba con una cierta sonrisa y entonces el calderero dijo “al freír será el reír”, a lo que el comprador,  habiendo escuchado la frase, le contestó “al contar será el llorar”.

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