Cuadernos Manchegos
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Libro Cuevas de Tomelloso

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) celebra la bajada del número de desempleados en 6.003 personas en el mes de agosto, según los datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social.

Sin embargo, este descenso, también importante a nivel interanual con 23.023 parados menos, se traduce sólo en términos cuantitativos, ya que la calidad del trabajo sigue radicado en la precariedad: la contratación temporal se situó en el 93,8%, dos puntos porcentuales más que en el mes de julio.

Entre otros indicadores negativos, el paro femenino representa el 64,6% del total de desempleados; la bajada de 7.539 cotizantes a la Seguridad Social; los diferentes ritmos de creación de empleo dependiendo de las provincias y la estacionalidad de determinados sectores productivos, lo que provoca un mercado laboral inestable.

Para CSIF, la bajada de parados no puede sostenerse a largo plazo en contratos eventuales y temporales, en muchos casos incluso de días y horas; la prioridad pasa por crear empleo de calidad. No en vano, bajo las fluctuaciones del número de desempleados subyace un mercado laboral precario, con un difícil acceso a trabajos estables. Es muy significativo que a pesar de la importante bajada interanual sólo se hayan firmado 579 contratos indefinidos más respecto a agosto de 2020.

En cualquier caso, CSIF no comparte la euforia de la Administración regional sobre los datos del paro cuando en la región continúa habiendo 162.752 personas.

La Central Sindical reclama al Gobierno de García-Page que la inyección económica para políticas de empleo en Castilla-La Mancha provenientes de los fondos europeos sirva para reducir unos indicadores de precariedad crónicos. CSIF considera que en ningún caso este montante económico debe ir dirigido a subvencionar a CCOO, UGT y Cecam, que han percibido 44 millones de euros desde 2014 sin que se haya reducido la temporalidad en la región.