Virgen de las Viñas Tomelloso
Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Correspondiendo a la gran iniciativa del Ayuntamiento de Tomelloso, AFAS, la Asociación ARBA y la Consejería de Desarrollo Sostenible de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en relación a la repoblación forestal de las lindes de la Cañada Real Conquense que pasa por Tomelloso en su dirección a Socuéllamos al noreste y a Argamasilla de Alba al sureste, a la que deseamos sea un éxito de participación y de integración social, nos ha parecido interesante hacer un pequeño artículo sobre la representatividad e importancia que tuvieron estas vías pecuarias a partir del siglo XVI en gran parte del territorio español.

Con el nombre de Cañadas Reales se conocen los lugares de paso del ganado de unas tierras a otras de la península al objeto de que los animales pudieran tener alimento durante ciertas épocas del año, mediante el traslado de los rebaños de unas zonas a otras en los periodos de los aprovechamientos  de pastos.

Generalmente se realizaba con ganado lanar  y constituían redes de tránsito amparados por las atribuciones reales con que fueron adjudicadas,  que eran de obligado cumplimiento y penalizado de tal forma que su incumplimiento era castigado severamente y especialmente desde la creación de la llamada MESTA, que era una asociación de ganaderos que hacían respetar estas normas y que fue creada en  1273, aprobada por el rey Alfonso X.

 En definitiva eran pasos obligados y respetados y constituían redes de acceso entre caminos denominados de forma distinta según la anchura en las divisiones de caminos principales y secundarios y se delimitó su anchura en 1554, según esta anchura y denominadas según el siguiente cuadro:

Denominación Anchura (metros)
Cañada 75,22
Cordeles 37,61
Veredas 20,89
Otras <20

 

En muchas ocasiones estas medidas fueron derivadas en cuanto a su dimensión, pero las establecidas aquí fueron las más admitidas.

Las zonas más reconocidas de trashumancia fueron las de la Corona de Castilla, como también, aunque en menor medida las de Aragón, Navarra y Murcia.

Como rutas más importantes fueron las Cañadas Reales que correspondían a las establecidas por la Mesta y que representaban 10 vías de tránsito en toda España, con una longitud de más de 6.000 kilómetros y que, en  nuestro caso, la conocida como Cañada Real Conquense suponía 588 kilómetros desde la zona de Andújar en Jaén hasta la zona de Guadalaviar en Teruel, dentro de la zona de la Sierra de Albarracín.  Indicar que la Cañada Real Conquense era la quinta en longitud, siendo la más importante de recorrido la Cañada Real Soriana.

En concreto la Cañada Real Conquense se inicia en el término de Andújar en Jaén y tienen tres derivaciones o ramales.

El ramal del este llamado  de “Los Chorros”, que incluye la ruta de Tomelloso; la  de “Los Serranos”, que corresponde a la zona oeste del recorrido y una tercera que, partiendo de la localidad de Yecla en Murcia, enlaza con la de los Serranos  pasada Almodóvar del Pinar en Cuenca.

CAÑADA DE LOS CHORROS

Esta Cañada Real, al igual que la principal se inicia en la localidad de Andújar y pasa a la provincia de Ciudad Real  por Castellar de Santiago, Pozo de la Serna, Ruidera, Argamasilla de Alba, Tomelloso y Socuéllamos , para pasar a la provincia de Cuenca por Las Pedroñeras, Chillarón, Villalba de la Sierra y termina en la zona de Huélamos y Tragacete,  donde enlaza con la de Los Serranos y prosiguen hasta la Sierra de Albarracín.

 La ruta atraviesa dos ríos: el Tajo y el Júcar y sus afluentes.

 Durante todos los recorridos existían zonas de descanso para el ganado y los pastores, llamados de esa manera: Descansaderos donde se pasaba la noche con zonas de amplia superficie; Reposaderos donde era un descanso de medio día.

 Estas vías pecuarias fueron dejando de utilizarse y aunque se mantienen por imperativo legislativo no anulado, lo cierto es que no se han respetado su anchura por numerosas motivos como edificaciones, apuro de los límites de parcelas colindantes, con la salvedad de las autorizaciones expresas realizadas a empresas de tipo asociativo o de interés social o administrativo. Es muy conocido el recuerdo que todos los años realizan los ganaderos, transformando las  calles urbanas que eran pasos de ganado, en la entrada en muchas ciudades de España del propio ganado y donde las ovejas pasan como en su casa con toda tranquilidad y que resulta un atractivo especial a los ciudadanos urbanos.

*** De nuevo nuestra felicitación por estas iniciativas que hacen que el medio rural vaya recuperando parte de su situación ecológica de desarrollo y sostenibilidad.

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