Llega el 1 de abril
con su manera tranquila de empezar,
como una brisa suave en la mañana
que invita al alma a respirar.
No sabemos qué trae el día,
ni qué sorpresa dejará,
pero hay algo hermoso en lo incierto,
en volver a confiar.
Abril abre una puerta nueva
sin hacer ruido al llegar,
y nos recuerda que en lo simple
también habita la paz.
Un café, una sonrisa,
una esperanza al despertar,
pequeñas cosas que a veces
lo cambian todo sin avisar.
Bienvenido, 1 de abril,
tan sereno y especial,
que vengas con luz en las horas
y motivos bonitos para continuar.












