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«Tomelloso vive un Jueves Santo sin Policía a consecuencia de las promesas incumplidas del alcalde»

Artículo de opinión del PSOE de Tomelloso que reproducimos íntegro.

Es curioso que quien ha hecho del vídeo propagandístico casi la única herramienta de su labor como alcalde no se grabara anoche uno para explicarle a Tomelloso por qué la procesión de Jueves Santo no contó con la presencia de Policía Local para garantizar la seguridad durante su recorrido por nuestras calles.

Porque lo ocurrido no fue un pequeño incidente ni una anécdota puntual. Fue un hecho grave. Inédito. Y profundamente preocupante.

En la campaña electoral de 2023, Javier Navarro prometió crear 10 nuevas plazas de Policía Local. Hoy, esa promesa no solo sigue incumplida, sino que se suma a una larga lista de compromisos que, según denuncian los propios agentes, tampoco han visto la luz. Y es precisamente ese incumplimiento sistemático de su palabra el que ha desembocado en la situación que vivimos este Jueves Santo: una ciudad sin Policía Local en uno de los momentos de mayor afluencia y responsabilidad del año.

No estamos, por tanto, ante un conflicto sobrevenido o inesperado. Estamos ante la consecuencia directa de una forma de gobernar basada en prometer mucho y cumplir poco.

Conviene recordar además de dónde partíamos. Javier Navarro llegó a la alcaldía con una plantilla de Policía Local completamente cubierta. Tres años después, no solo no se han creado las 10 plazas prometidas, sino que la plantilla vuelve a estar claramente mermada, con vacantes sin cubrir y un clima laboral deteriorado.

Y esto, lamentablemente, tampoco es nuevo. Ya en 2015, cuando ejercía como concejal de Policía, dejó una plantilla con más de diez plazas sin cubrir y un reguero de promesas incumplidas. El problema, por tanto, no es coyuntural. Es estructural. Y tiene un responsable claro.

Lo más alarmante de lo vivido no es solo la ausencia de Policía Local. Es el silencio del alcalde. Silencio ante el cumplimiento de las promesas y silencio ante los tomelloseros que merecen explicaciones por lo sucedido ayer.

En unos días en los que Tomelloso recibe a cientos de vecinos, familiares y visitantes, nadie desde el Ayuntamiento ha considerado necesario informar con claridad de la situación. Nadie ha dado explicaciones. Nadie ha asumido responsabilidades.

Mientras tanto, las redes sociales del alcalde siguen ofreciendo una versión edulcorada de la realidad, una ciudad donde todo funciona y donde no parece haber problemas. Pero la gestión pública no se hace a golpe de vídeo ni de relato. Se hace cumpliendo la palabra dada y afrontando los problemas cuando llegan.

Y ayer, el problema fue evidente: una de nuestras celebraciones más importantes se desarrolló sin la presencia de Policía Local, sostenida únicamente por el esfuerzo y compromiso de Protección Civil, a quienes hay que reconocer y agradecer su trabajo.

Pero no podemos normalizar lo que no es normal.

Y es que, cuando no se cumple la palabra dada, es normal que lleguen las consecuencias. Que nadie intente ahora presentar esta situación como un pulso o una presión indebida. Lo ocurrido no es consecuencia de ninguna actitud irresponsable de los agentes. Es la consecuencia directa de no haber cumplido con ellos.

Cuando un alcalde promete y no cumple, cuando genera expectativas que luego no atiende, cuando deteriora las condiciones de su propia plantilla, lo que acaba produciéndose es exactamente lo que vimos anoche.

No es firmeza. No es resistencia ante presiones. Es falta de credibilidad.

Y lo más grave es que esa falta de credibilidad no la paga el alcalde. La paga la ciudad.

Tomelloso merece explicaciones y soluciones

Desde el Grupo Municipal Socialista exigimos:
    •    Explicaciones inmediatas y públicas del alcalde y del concejal de Seguridad sobre la situación real de la Policía Local.
    •    El cumplimiento de los compromisos adquiridos con la plantilla, como única vía para recuperar la normalidad.
    •    Transparencia y responsabilidad en la gestión de un servicio esencial para la seguridad de nuestros vecinos.

Tomelloso no merece un gobierno que se esconde cuando surgen los problemas. No merece promesas incumplidas ni excusas de última hora. Merece un alcalde que cumpla su palabra.

Porque lo que falló este Jueves Santo no fue solo la presencia policial. Lo que falló fue la voz de quien gobierna. La voz que cumpla la palabra dada y la voz de las explicaciones debidas. Pero se ve que, tras tantos videos de propaganda, Javier Navarro se ha quedado sin voz.

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