spot_imgspot_imgspot_img

Pregón Pascual

Artículo de Natividad Cepeda

Ha llegado el amanecer y la luz del día, al posarse sobre los viñedos, ha despertado mi oración. Mis labios se han elevado al cielo porque la tumba donde te depositaron, Jesús de Nazaret, estaba sola. Vacía. Ya no guardaba tu cuerpo herido ni tu sangre derramada. El sepulcro había sido vencido por la vida.

Fueron las mujeres quienes me lo dijeron. Las mismas que caminaron hacia ti cuando la aurora comenzaba a pintar de colores los márgenes del horizonte. Ellas llegaron primero. Ellas miraron dentro. Ellas escucharon la noticia imposible: Tú habías resucitado. Y sus palabras se llenaron de la luz de la mañana, como si el día entero hubiera aprendido a hablar por sus labios.

Desde la tumba vacía, la fragancia de tu resurrección comenzó a extenderse. Iluminó los caminos, se deslizó por los mapas de la tierra y devolvió a la vida su voz unánime. La muerte, que parecía definitiva, empezó a retroceder.

Y, sin embargo, no fueron creídas. Porque eran mujeres. Porque la verdad llegó por boca de quienes no contaban. Pero el ángel había hablado con claridad: aquel a quien buscaban ya no estaba entre los muertos.
Así se cumplieron tus palabras, Tú, vencedor de la muerte, Hijo de Dios hecho hombre.

La noticia empezó a recorrer aldeas y senderos. Se dijo en Jerusalén y más allá de sus muros. La llevaron los caminantes sobre las calzadas de piedra del Imperio romano. Se susurró en voz baja, por miedo a los que te ejecutaron, por temor a que la vida resucitada molestara a quienes habían pactado con la muerte. Pero nadie pudo detenerla.

Jesús, el Hijo de María, el Crucificado, no está en su tumba. Ha resucitado.

Y la alegría borró la antigua costra de la muerte. Los últimos llantos se apagaron. Lo imposible comenzó a propagarse como una certeza nueva. El milagro atravesó los porches del amanecer, se reflejó en los colores de todos los amaneceres, se derramó en la fragancia de los bosques y de los jardines, como el aire que recorre mares y llanuras, ríos y vaguadas.

Los pájaros lo cantaron. El agua de las fuentes lo dijo en su murmullo. Las montañas lo repitieron en eco. Y todo dejó de ser tiniebla. Todo se volvió luz

Era la mañana de Pascua florida. El día en que el Señor pasó por nuestra vida y nos dejó, como herencia, la esperanza de no morir. Una esperanza envuelta en el mensaje silencioso de una tumba vacía

Por eso mis labios cantan aleluyas. Por eso me postro de rodillas ante el amanecer. Porque me has quitado cadenas y temores. Porque desde entonces vuelo a celebrar tu resurrección, que es también la mía.

Regalo inmenso, Jesús de Nazaret: resucitar y quedarte conmigo en cada nuevo amanecer. Pascua viva que marca tu paso por la historia, por todos los hombres y mujeres que creemos en Ti desde aquel día en que las mujeres de Jerusalén nos entregaron la noticia triunfal.

Ellas fueron primero. Ellas escucharon primero. Ellas creyeron primero. Y sus palabras llegaron a nosotros. Esta es la mañana de Pascua florida. Este es el día que hizo el Señor. Este es el paso de Dios por nuestra vida. Porque Cristo ha pasado y nos ha dejado la esperanza de no morir, sellada para siempre en la piedra removida de la tumba vacía. Por eso mis labios cantan:

¡Aleluya!
¡Aleluya!
¡Aleluya

Esta es la Pascua del Señor. Esta es la fe de la Iglesia. La que nació aquel día cuando las mujeres nos dieron la noticia triunfal. ¡Cristo ha resucitado!
¡Verdaderamente ha resucitado! ¡Aleluya!

Natividad Cepeda

Últimas noticias

/* ============================ PAGESKIN RESPONSIVE AUTOMÁTICO SOLO PARA ESTE TEMPLATE ============================ */ html, body{ overflow-x: hidden !important; } :root{ --pageskin-top: 0px; --pageskin-width: 0px; --content-max: 1240px; /* ancho de contenido en escritorio */ --content-laptop: 980px; /* ancho de contenido en portátil */ --skin-max: 240px; /* ancho máximo del banner lateral */ --skin-min: 70px; /* mínimo visible; por debajo se oculta */ --edge-gap: 0px; /* separación del borde de pantalla */ --inner-gap: 0px; /* separación entre banner y contenido */ } /* base */ body.single-post::before, body.single-post::after{ content: none; display: none; position: fixed; top: var(--pageskin-top); bottom: 0; width: var(--pageskin-width); pointer-events: none !important; z-index: 2147483646 !important; background-repeat: no-repeat !important; background-position: center top !important; background-size: 100% auto !important; /* evita efecto de agrandarse */ } /* solo en dispositivos donde tenga sentido mostrar skins */ html.pageskin-active body.single-post::before, html.pageskin-active body.single-post::after{ content: "" !important; display: block !important; } html.pageskin-active body.single-post::before{ left: var(--edge-gap) !important; background-image: url("https://www.cuadernosmanchegos.com/wp-content/uploads/tomillar-left.jpg") !important; } html.pageskin-active body.single-post::after{ right: var(--edge-gap) !important; background-image: url("https://www.cuadernosmanchegos.com/wp-content/uploads/tomillar-right.jpg") !important; } /* apagado forzado en móvil/tablet */ @media (max-width: 1023px){ body.single-post::before, body.single-post::after{ content: none !important; display: none !important; width: 0 !important; } } (function () { var MENU_SELECTOR = '#menu-td-demo-header-menu-3'; /* Configuración principal */ var CONFIG = { mobileMax: 767, // teléfonos tabletMax: 1023, // tablets laptopMax: 1365, // portátil estándar contentDesktop: 1240, // contenido en escritorio contentLaptop: 980, // contenido en portátil skinMax: 240, // ancho máximo lateral skinMin: 70, // mínimo para mostrar edgeGap: 0, // margen al borde de pantalla innerGap: 0, // margen al contenido fallbackTop: 80 // si no encuentra el menú }; var rafPending = false; function clamp(n, min, max) { return Math.max(min, Math.min(n, max)); } function getContentWidth(viewportWidth) { if (viewportWidth <= CONFIG.tabletMax) return 0; if (viewportWidth <= CONFIG.laptopMax) return CONFIG.contentLaptop; return CONFIG.contentDesktop; } function getMenuBottom() { var menu = document.querySelector(MENU_SELECTOR); if (!menu) return CONFIG.fallbackTop; var rect = menu.getBoundingClientRect(); return Math.max(0, Math.round(rect.bottom)); } function disablePageskin() { document.documentElement.classList.remove('pageskin-active'); document.documentElement.style.setProperty('--pageskin-width', '0px'); } function enablePageskin(widthPx, topPx) { document.documentElement.classList.add('pageskin-active'); document.documentElement.style.setProperty('--pageskin-width', widthPx + 'px'); document.documentElement.style.setProperty('--pageskin-top', topPx + 'px'); document.documentElement.style.setProperty('--skin-max', CONFIG.skinMax + 'px'); document.documentElement.style.setProperty('--skin-min', CONFIG.skinMin + 'px'); document.documentElement.style.setProperty('--edge-gap', CONFIG.edgeGap + 'px'); document.documentElement.style.setProperty('--inner-gap', CONFIG.innerGap + 'px'); } function layoutPageskin() { var vw = window.innerWidth || document.documentElement.clientWidth; /* Móvil y tablet: ocultar siempre */ if (vw <= CONFIG.tabletMax) { disablePageskin(); return; } var contentWidth = getContentWidth(vw); if (!contentWidth) { disablePageskin(); return; } /* hueco real a cada lado */ var rawSide = ((vw - contentWidth) / 2) - CONFIG.edgeGap - CONFIG.innerGap; /* si no hay hueco suficiente, ocultar */ if (rawSide < CONFIG.skinMin) { disablePageskin(); return; } /* limitar para que no se hagan gigantes */ var finalSide = clamp(Math.floor(rawSide), CONFIG.skinMin, CONFIG.skinMax); /* top real: justo debajo del menú */ var topPx = getMenuBottom(); enablePageskin(finalSide, topPx); } function requestLayout() { if (rafPending) return; rafPending = true; requestAnimationFrame(function () { rafPending = false; layoutPageskin(); }); } document.addEventListener('DOMContentLoaded', requestLayout); window.addEventListener('load', requestLayout); window.addEventListener('resize', requestLayout, { passive: true }); window.addEventListener('scroll', requestLayout, { passive: true }); /* por si el header/menu tarda en estabilizar */ setTimeout(requestLayout, 250); setTimeout(requestLayout, 800); setTimeout(requestLayout, 1500); /* si el menú cambia de altura dinámicamente */ if ('ResizeObserver' in window) { var menuEl = document.querySelector(MENU_SELECTOR); if (menuEl) { var ro = new ResizeObserver(requestLayout); ro.observe(menuEl); } } requestLayout(); })();