Tres amigos que creen ser amigos y que la amistad les da derecho, llegado al caso, a abusar de ella se ven inmersos en una noche disparatada en Pero no se lo digas, una comedia hilarante y excesiva, que protagonizan tres comediantes de altura: Agustín Jiménez, Sara Escudero y César Camino. Escrita por Ferrán González y dirigida por Borja Rodríguez, esta obra de MIC Producciones se estrena el 15 de julio en el Teatro Bellas Artes.
Nada es lo que parece en Pero no se lo digas. Aparentemente, la situación es cotidiana: un hombre al que ha dejado su novia va a cenar con una pareja de amigos. Y a partir de ahí, explica Borja Rodríguez, “se dispara una idea muy bestia, muy bruta y muy inteligente”.
Los tres personajes tienen en torno a 40 años y son amigos íntimos desde hace dos décadas. Cuando la cena parece que servirá para consolar y apoyar al amigo abandonado, sucede lo inesperado. En un momento en que el amigo casado baja a comprar, la esposa le confiesa al otro la disparatada vida que padece con su marido, fruto de la falta de comunicación, del hastío y del tren de vida que llevan, y en el que ven descarrilar la suya. Al regresar a casa, el marido encuentra a su mujer inconsciente en el suelo. A partir de ahí, se acelera el ritmo de la comedia, llevada en volandas por un texto punzante, absurdo y lleno de comicidad y frescura.
Esos personajes, cuenta el director de Pero no se lo digas, “son perfectamente reconocibles; viven entre nosotros, y aunque lo que sucede es muy bruto, reconocemos las situaciones por las que pasan, o que dicen que pasan”. Sin desvelar lo esencial de la trama, Rodríguez subraya que bajo el aspecto risible de la situación “hay dos psicópatas y una víctima”. El chico abandonado al que la pareja “se las va a hacer pasar canutas” durante la función; y a la vez estos “verdugos” convertidos en víctimas cuando el joven experimente una profunda transformación.
El humor inteligente de Pero no se lo digas activa los mecanismos del exceso, del disparate y conduce la trama por diversos géneros dentro de la comedia. “Tenemos thriller, intriga, una aparente comedia de sofá, costumbrista, y de repente te encuentras con algo fuera de lo común y escuchas lo inaudito y caminas por la delgada línea que separa lo verosímil de lo inverosímil”.
El espectador se subirá a una montaña rusa de sorpresas, añade Borja Rodríguez. “Hay un montón de elementos, por ejemplo la gran cantidad de peluches dispersos en la escena, que le lleva al espectador a preguntarse qué hacen ahí”. Pero todo tiene una explicación. El problema es que sobre esa explicación hay otra mucho más disparatada, más ingeniosa. Para poner en pie y defender esta endiablada obra, se necesitaba de tres “monstruos” escénicos: Sara Escudero, Agustín Jiménez y César Camino, imprescindibles intérpretes que saben sortear la dificultad de conjugar apariencia y realidad, de engaño y desmesura. Los tres son maestros del género. Agustín Jiménez, “un pobre hombre, que recibe todos los gags”, Sara Jiménez, “otra maestra de la comedia”, y Cesar Camino,“otro pura sangre”, llevan a cabo un toma y daca incesante desde el principio hasta el final de la función.

Reparto
Sara Escudero
Agustín Jiménez
César Camino
Ficha artística
Autor: Ferran González
Dirección: Borja Rodríguez
Escenografía: Luis Crespo
Vestuario: Melida Molina
Música: VV.AA
Espacio sonoro: David Piedraescrita
Ayudante de dirección: Roberto Correcher
Dirección de producción: Isabel Casares
Asistente de producción: Marta Sanz
Comunicación y prensa: Futura Comunicación Una producción de MIC Producciones











