El calendario vuelve a señalar este martes, 6 de octubre de 2026, dos acontecimientos separados por más de dos décadas y pertenecientes a ámbitos completamente distintos, pero que dejaron una profunda huella en la historia contemporánea. Por un lado, hace 53 años comenzaba la Guerra de Yom Kipur, uno de los conflictos decisivos de Oriente Próximo durante el siglo XX. Por otro, hace 31 años, los astrónomos Michel Mayor y Didier Queloz anunciaban el descubrimiento de 51 Pegasi b, un planeta que cambió para siempre la búsqueda de otros mundos.
Son dos de las efemérides internacionales más relevantes asociadas al 6 de octubre, una jornada ligada tanto a un episodio que alteró el equilibrio político y militar de Oriente Próximo como a uno de los grandes avances de la astronomía moderna.
6 de octubre de 1973: comienza la Guerra de Yom Kipur
El 6 de octubre de 1973, las fuerzas de Egipto y Siria lanzaron un ataque coordinado contra posiciones israelíes en el canal de Suez y los Altos del Golán. La ofensiva coincidió con Yom Kipur, la jornada más solemne del calendario religioso judío, y sorprendió a Israel en el inicio de un conflicto que tendría repercusiones internacionales mucho más allá del campo de batalla.
La documentación histórica del Departamento de Estado de Estados Unidos señala que la guerra comenzó aquel 6 de octubre con el ataque sorpresa egipcio y sirio y terminó el 26 de octubre, después de que las partes aceptaran el alto el fuego promovido mediante la Resolución 338 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
En el frente egipcio, las tropas atravesaron el canal de Suez, mientras que en el norte las fuerzas sirias atacaron las posiciones israelíes en los Altos del Golán. Los observadores de Naciones Unidas informaron aquella jornada de intensos intercambios de artillería, carros de combate y actividad aérea en ambos escenarios.
El conflicto se desarrolló en plena Guerra Fría, con Estados Unidos y la Unión Soviética siguiendo de cerca la evolución militar y diplomática. La dimensión internacional de la crisis hizo que el Consejo de Seguridad terminara interviniendo para tratar de detener las hostilidades.
El 22 de octubre, la Resolución 338 pidió a las partes un alto el fuego y la aplicación de la anterior Resolución 242. Los combates, sin embargo, continuaron, lo que llevó al Consejo de Seguridad a reclamar nuevamente el cese inmediato de las hostilidades mediante la Resolución 340 y a crear una nueva fuerza de emergencia de Naciones Unidas.
Un conflicto de apenas unas semanas con consecuencias duraderas
Aunque la fase principal de la guerra se concentró en unas pocas semanas de octubre de 1973, sus efectos fueron mucho más prolongados. El enfrentamiento modificó los cálculos estratégicos de los países implicados y abrió un nuevo periodo de iniciativas diplomáticas en Oriente Próximo.
También tuvo consecuencias económicas internacionales. La guerra coincidió con una grave crisis energética y con el embargo petrolero árabe, que multiplicó la repercusión del conflicto fuera de la región y convirtió los acontecimientos de octubre de 1973 en uno de los grandes episodios geopolíticos de la década.
Más de medio siglo después, aquel 6 de octubre de 1973 continúa siendo una fecha fundamental para comprender la evolución política y militar de Oriente Próximo.
6 de octubre de 1995: un planeta cambia nuestra visión del Universo
Exactamente 22 años después, otro 6 de octubre pasaría a los libros de historia por una razón muy diferente.
El 6 de octubre de 1995, los astrónomos suizos Michel Mayor y Didier Queloz anunciaron el descubrimiento de 51 Pegasi b, un planeta situado fuera del Sistema Solar que orbitaba una estrella de características similares al Sol.
La precisión es importante: no fue el primer exoplaneta detectado en términos absolutos. Ya se habían identificado planetas alrededor de un púlsar a comienzos de los años noventa. Sin embargo, NASA considera 51 Pegasi b el primer planeta descubierto orbitando una estrella normal semejante al Sol, lo que convirtió el anuncio de Mayor y Queloz en un momento decisivo para la astronomía.
La existencia de aquel mundo sorprendió, además, por sus características. 51 Pegasi b es un gigante gaseoso extremadamente próximo a su estrella. Completa una vuelta alrededor de ella en apenas 4,2 días terrestres, muy lejos del tipo de sistema planetario que muchos científicos esperaban encontrar entonces.
A este tipo de planetas se les terminaría denominando “Júpiteres calientes”: gigantes gaseosos que orbitan extraordinariamente cerca de sus estrellas.
De un planeta inesperado a más de 6.000 mundos confirmados
El descubrimiento abrió una nueva etapa de la investigación astronómica. Lo que en 1995 era una detección excepcional terminó convirtiéndose en una de las áreas más activas de la ciencia contemporánea.
Tres décadas después de aquella primera confirmación alrededor de una estrella similar al Sol, el catálogo de la humanidad ha superado los 6.000 exoplanetas confirmados, según NASA. La búsqueda continúa con instrumentos capaces de estudiar mundos cada vez más pequeños, sus órbitas e incluso, en determinados casos, la composición de sus atmósferas.
La importancia del trabajo de Michel Mayor y Didier Queloz recibió uno de los mayores reconocimientos científicos en 2019, cuando ambos fueron distinguidos con parte del Premio Nobel de Física por “el descubrimiento de un exoplaneta orbitando una estrella de tipo solar”.
Dos aniversarios para un mismo 6 de octubre
El 6 de octubre reúne así dos capítulos muy distintos de la historia reciente. En 1973, el mundo asistía al comienzo de una guerra que situó nuevamente a Oriente Próximo en el centro de las tensiones internacionales. En 1995, un pequeño movimiento detectado en la luz de una estrella situada a decenas de años luz proporcionaba la prueba de que los sistemas planetarios como concepto no pertenecían únicamente a nuestro entorno solar.
Este martes se cumplen 53 años del inicio de la Guerra de Yom Kipur y 31 años del anuncio de 51 Pegasi b. Dos efemérides que, desde la geopolítica y la ciencia, respectivamente, siguen ayudando a comprender cómo ha cambiado el mundo —y nuestra propia visión del Universo— durante el último medio siglo.











