El 18 de octubre reúne numerosos acontecimientos históricos, pero dos sobresalen por su repercusión política y científica: la transferencia formal de Alaska de Rusia a Estados Unidos en 1867 y la llegada de la sonda soviética Venera 4 a la atmósfera de Venus exactamente un siglo después, en 1967.
1867: Alaska pasa formalmente de Rusia a Estados Unidos
El 18 de octubre de 1867, Alaska fue transferida formalmente a Estados Unidos, culminando una operación diplomática que había comenzado meses antes y que modificó de manera decisiva el mapa de Norteamérica.
Estados Unidos y Rusia habían alcanzado el acuerdo de compra el 30 de marzo de 1867, después de que el secretario de Estado estadounidense William H. Seward retomara las negociaciones con el representante ruso en Washington, Edouard de Stoeckl. El precio pactado fue de 7,2 millones de dólares.
El Senado estadounidense aprobó el tratado el 9 de abril y el presidente Andrew Johnson lo firmó el 28 de mayo. La transferencia efectiva del territorio se produjo finalmente el 18 de octubre. Con ella terminó la presencia territorial rusa en Norteamérica y Estados Unidos reforzó su posición en el Pacífico norte.
La operación, criticada inicialmente por algunos sectores estadounidenses, adquirió una relevancia creciente con el descubrimiento de recursos y con el posterior valor estratégico del territorio. Alaska se convirtió oficialmente en el 49.º estado de Estados Unidos el 3 de enero de 1959.
1967: Venera 4 entra en la atmósfera de Venus
Exactamente cien años más tarde, el 18 de octubre de 1967, la exploración espacial alcanzó otro hito. La sonda soviética Venera 4, lanzada el 12 de junio de aquel año, llegó a Venus después de un viaje de 128 días.
Su cápsula de entrada penetró en la atmósfera del planeta y transmitió información durante 93 minutos mientras descendía asistida por un paracaídas. La nave dejó de emitir a unas 17 millas de altitud al no poder soportar las elevadísimas temperaturas y presiones del entorno venusiano.
Los datos proporcionados por Venera 4 permitieron avanzar de forma extraordinaria en el conocimiento directo de la atmósfera de Venus. Documentación histórica de NASA la identifica además como la primera nave en descender por la atmósfera venusiana utilizando un paracaídas, aportando mediciones sobre temperatura, presión y composición atmosférica.
Solo un día después, el 19 de octubre, la estadounidense Mariner 5 sobrevoló Venus. Científicos estadounidenses y soviéticos acabaron comparando los datos obtenidos por ambas misiones y publicaron conjuntamente resultados sobre el planeta, en uno de los primeros ejemplos de intercambio internacional de información procedente de sondas planetarias.













