EN EL DÍA MUNDIAL POR LA PREVENCIÓN DE LOS INCENDIOS FORESTALES
Cuando el humo cubre nuestros pueblos y las familias evacuan sus hogares hay un cuerpo que está en primera línea desde antes de que empiece el incendio hasta después de que se apague. Son los Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha.
Este verano, con incendios como el de La Mierla en Guadalajara, el más grave de la historia de la región con más de 32.000 hectáreas arrasadas y 33 pueblos evacuados, o el de Almorox en Toledo, que obligó a confinar municipios enteros y ha dejado decenas de viviendas destruidas, la ciudadanía ha vuelto a vivir el drama de los incendios forestales. Detrás de cada operativo, en cada una de las fases de la emergencia, hay un colectivo que trabaja sin descanso y que rara vez recibe el reconocimiento que merece.
Los Agentes Medioambientales participan en la detección, prevención, extinción e investigación de los incendios forestales. Son quienes mejor conocen el territorio, vigilando antes de que se declare. Es el primer recurso de intervención para certificar la existencia de un incendio o comunicar una falsa alarma. Proponen y controlan los trabajos que se hacen en invierno para reducir el combustible forestal y evitar que los incendios sean incontrolables en verano. Cuando el fuego se declara, ejercen como directores de extinción en alguna de sus fases, tomando las decisiones junto con el personal técnico de la Consejería. Y una vez superada la emergencia, realizan las investigaciones de causas y causantes de los incendios, que luego se ponen a disposición de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o la Fiscalía.
A pesar de ser pieza fundamental en todas estas fases, los Agentes Medioambientales llevan años denunciando un abandono institucional que pone en riesgo tanto su trabajo como la seguridad de sus actuaciones y de la ciudadanía. El cuerpo cuenta con un 30% menos del personal necesario, trabaja con vehículos obsoletos y lleva tres legislaturas consecutivas sin poder avanzar en la negociación de sus condiciones laborales. Un bloqueo que la Administración no ha sabido o no ha querido resolver.
Y, sin embargo, cuando llega la emergencia, el cuerpo responde con creces. Lo hicieron durante las DANAs, lo hicieron con la borrasca Filomena, lo hicieron durante la pandemia, y lo están haciendo ahora, con temperaturas extremas y fuegos que parecen no tener fin.
CCOO quiere dar un paso adelante para visibilizar, reconocer y apoyar públicamente a los Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha. No es solo una cuestión de justicia laboral, es una cuestión de seguridad pública y de protección del medio ambiente. Un cuerpo con menos efectivos de los necesarios, con material inadecuado y sin un marco laboral claro es un cuerpo que no puede garantizar el nivel de protección que la ciudadanía necesita y merece. Desde CCOO seguiremos luchando por el desbloqueo de la negociación colectiva, la ampliación de la plantilla hasta cubrir las necesidades reales, la renovación del parque móvil y el equipamiento necesario, y el reconocimiento institucional y social que merecen por su labor.
A las personas que han sufrido los incendios, que han tenido que evacuar sus casas o que simplemente sienten impotencia ante lo que ocurre en nuestros montes, queremos recordarles que los Agentes Medioambientales están a su entera disposición como funcionarios de proximidad. Antes de realizar cualquier actividad en el medio natural, o dar pábulo a rumores, lo mejor es consultarles. Son quienes mejor pueden orientar sobre qué trabajos se pueden realizar, cómo y cuándo hacerlos. De este modo el medio ambiente se gestiona de forma sostenible mientras la vida y la actividad en nuestros pueblos se desarrolla con normalidad y seguridad.
Y a la administración, insistirle en que resulta inaceptable que el único cuerpo presente en todas y cada una de las fases de la emergencia siga sufriendo un déficit de plantilla del 30%, se juegue el tipo en vehículos obsoletos y acumule tres legislaturas con la negociación colectiva bloqueada.
Los grandes incendios no son solo causa de las altas temperaturas del verano, sino el resultado directo de años de abandono, de falta de políticas reales de prevención y de una escasez crónica de recursos. Es hora de que el Gobierno escuche, deje de mirar hacia otro lado y dote a los Agentes Medioambientales de los efectivos suficientes y los medios adecuados que merecen para poder hacer su trabajo con dignidad.
Coordinadora Regional Agentes Medioambientales
FSC-CCOO CLM













