El 23 de octubre ha dejado acontecimientos muy diferentes en la historia reciente. La fecha está asociada a uno de los productos tecnológicos más reconocibles de comienzos del siglo XXI, el iPod de Apple, pero también a uno de los episodios más graves vividos por las fuerzas internacionales desplegadas en Beirut durante la guerra civil libanesa.
Dos hechos separados por 18 años que permiten recorrer, desde perspectivas completamente distintas, una parte de la historia política, social y tecnológica de las últimas décadas.
2001: Apple presenta el primer iPod
El 23 de octubre de 2001, Apple presentó en Cupertino, California, el primer iPod, un reproductor portátil de música que acabaría convirtiéndose en uno de los productos más representativos de la compañía.
El modelo original incorporaba un disco duro de 5 GB, tenía capacidad para almacenar hasta 1.000 canciones y ofrecía una autonomía anunciada de hasta 10 horas. Pesaba alrededor de 184 gramos y utilizaba una rueda de desplazamiento física para recorrer las canciones y los diferentes menús.
Una de sus principales características era la integración con iTunes. Mediante una conexión FireWire, el dispositivo podía sincronizar automáticamente la biblioteca musical del usuario con un ordenador Mac.
El anuncio estuvo encabezado por Steve Jobs, entonces consejero delegado de Apple. La compañía presentó el dispositivo como una forma de transportar una colección musical completa en el bolsillo. Su llegada comercial se produciría unas semanas después: Apple anunció que estaría disponible en las tiendas estadounidenses a partir del 10 de noviembre de 2001, con un precio recomendado de 399 dólares.
El iPod evolucionó posteriormente a través de numerosas generaciones y versiones y se convirtió en una de las piezas centrales de la expansión de Apple durante los primeros años del siglo XXI. La compañía puso fin a la gama en 2022, más de dos décadas después de aquella presentación.
1983: los atentados contra las tropas internacionales en Beirut
Dieciocho años antes, el 23 de octubre de 1983, Beirut fue escenario de uno de los episodios más graves sufridos por las fuerzas internacionales presentes en Líbano.
Dos vehículos cargados con explosivos atacaron edificios utilizados por militares estadounidenses y franceses pertenecientes a la Fuerza Multinacional desplegada en el país en el contexto de la guerra civil libanesa.
Los ataques causaron la muerte de 241 militares estadounidenses y 58 franceses, además de víctimas civiles. Para el Cuerpo de Marines de Estados Unidos supuso su jornada con mayor número de fallecidos desde la batalla de Iwo Jima durante la Segunda Guerra Mundial.
El primer ataque alcanzó el edificio que alojaba a miembros estadounidenses de la fuerza multinacional. Poco después, otra explosión golpeó las instalaciones utilizadas por las tropas francesas.
La magnitud de los atentados tuvo un importante impacto político y militar y se convirtió en uno de los acontecimientos más recordados de la intervención internacional en el Líbano de comienzos de los años ochenta.
Dos momentos muy diferentes para una misma fecha
El calendario reúne así cada 23 de octubre dos episodios separados por su naturaleza y por casi dos décadas de distancia: una tragedia vinculada a uno de los conflictos más complejos de Oriente Próximo y la presentación de un dispositivo que contribuiría años después a cambiar los hábitos de consumo de música digital.













