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José María Belló defiende en Tomelloso que dormir bien es “la medicina más poderosa” para cuidar la salud

Tomelloso acogió la charla “Dormir: tu mejor medicina. ¿Cuidas tu sueño?”, una cita centrada en la importancia del descanso y su influencia directa en la salud física, mental y emocional. El encuentro se celebró el 15 de mayo, a las 19:00 horas, en la Casa de la Cultura, organizado por el Centro de la Mujer de y con la colaboración del Centro de Fisioterapia Belló.

La sesión estuvo impartida por José María Belló Picazo, fisioterapeuta y osteópata, quien acercó al público una cuestión cotidiana, pero muchas veces olvidada: la necesidad de dormir bien para vivir mejor. Durante su intervención, Belló defendió que el sueño no debe entenderse como una simple pausa diaria, sino como un proceso esencial de reparación, equilibrio y prevención.

Un ponente vinculado a la salud, el deporte y la atención a las personas

La presentación del ponente destacó su trayectoria profesional y humana. José María Belló Picazo está especializado en neuromodulación no invasiva, trastornos del sistema nervioso autónomo, sueño y neurodesarrollo. Además, ha trabajado en distintos ámbitos relacionados con la rehabilitación, la fisioterapia y la atención a personas con necesidades específicas.

También se recordó su vinculación con entidades como Fraternidad Murespa y el club de nadadores especiales Los Delfines, así como su labor al frente de su propio centro de fisioterapia, con más de dos décadas de recorrido en Tomelloso.

En un tono cercano, la organización agradeció la asistencia del público y el apoyo del Ayuntamiento, el Centro de la Mujer y las entidades colaboradoras. La charla se planteó como un espacio familiar, participativo y abierto a preguntas, con el objetivo de ofrecer herramientas útiles para el día a día.

“Si existiera un medicamento que alargara la vida, ¿lo compraría?”

Belló comenzó su intervención con una pregunta directa al público: “Si yo os dijese que hay un medicamento que os permita alargar la vida, prevenir infartos, mejorar vuestro día a día, evitar el envejecimiento, ejercer como antioxidante, mejorar vuestra vida sexual y prevenir enfermedades neurodegenerativas, ¿lo compraríais?”.

La respuesta, explicó, está en el sueño. Según expuso, mejorar la calidad del descanso puede tener un impacto profundo en la salud, en el estado de ánimo, en la memoria, en el sistema inmunitario y en la capacidad del cuerpo para recuperarse.

El fisioterapeuta recordó que muchas personas han pasado noches mirando el reloj, esperando que no amanezca porque todavía no han conseguido dormir. Una escena frecuente que, según señaló, refleja un problema cada vez más extendido.

El insomnio y la falta de descanso, un problema creciente

Durante la charla, Belló explicó que el sueño se ha convertido en una de las grandes preocupaciones de la sociedad actual. Indicó que en España una parte muy importante de la población presenta problemas de descanso y que millones de personas sufren insomnio crónico que debería ser tratado.

El ponente relacionó este aumento con varios factores de la vida moderna, entre ellos el estrés sostenido, la exposición a pantallas, la luz azul, los cambios de horarios, los turnos nocturnos, las guardias prolongadas y los hábitos poco compatibles con el descanso.

También alertó sobre el uso prolongado de benzodiacepinas y recordó que este tipo de tratamientos no deben mantenerse sin control profesional. Según explicó, pueden provocar cansancio matutino, menor profundidad del sueño y dependencia si no se utilizan adecuadamente.

Cómo afecta dormir mal al cuerpo y a la mente

Belló insistió en que dormir mal no solo provoca cansancio. La falta de sueño de calidad puede afectar a la concentración, la memoria, la digestión, el estado emocional, el peso, el sistema nervioso y el envejecimiento.

Durante la sesión, explicó que el cuerpo necesita alcanzar fases profundas de sueño para reparar tejidos, regular funciones internas y favorecer procesos de aprendizaje y neuroplasticidad. Cuando una persona duerme muchas horas, pero no alcanza sueño profundo ni fase REM, el descanso no resulta verdaderamente reparador.

En este punto, resumió una de las ideas centrales de la charla con una frase sencilla y muy gráfica: “Desconectar para poder reconectar”.

Qué ocurre mientras dormimos

El fisioterapeuta explicó de forma divulgativa las fases del sueño. Primero, las fases más ligeras, en las que el cuerpo comienza a relajarse y disminuye el tono muscular. Después, las fases profundas, fundamentales para la reparación física. Finalmente, la fase REM, en la que se producen sueños más intensos y se activan procesos relacionados con la memoria, el aprendizaje y la neuroplasticidad.

Belló también habló del sistema glinfático, al que describió como un mecanismo de limpieza del cerebro que actúa especialmente durante el sueño profundo y la fase REM. Según explicó, este proceso ayuda a eliminar desechos y favorece el buen funcionamiento cerebral.

El papel del estrés, el nervio vago y los ritmos circadianos

Otro de los bloques de la charla se centró en los factores que influyen en el sueño. Belló habló del sistema nervioso autónomo y del papel del nervio vago, clave en los procesos de relajación, digestión y equilibrio interno.

Explicó que el cuerpo necesita alternar correctamente entre alerta y descanso. Sin embargo, el estrés crónico mantiene a muchas personas en un estado constante de activación. Esa tensión dificulta respirar bien, relajarse, digerir correctamente y conciliar el sueño.

También abordó la importancia de la melatonina y el cortisol. La melatonina, explicó, se produce de forma natural cuando disminuye la luz y ayuda a iniciar el sueño. El cortisol, por el contrario, es necesario por la mañana para activar el organismo, pero puede interferir en el descanso si se mantiene alto por la noche.

En este sentido, Belló recomendó cuidar los ritmos circadianos, mantener horarios estables y respetar las señales naturales del cuerpo.

Pantallas, luz azul y dormitorios que no ayudan a dormir

Uno de los mensajes más insistentes de la charla fue la necesidad de reducir el uso de pantallas antes de dormir. Belló recordó que la luz azul de móviles, tablets, televisores y ordenadores envía al cerebro una señal de alerta que puede retrasar la producción natural de melatonina.

El ponente aconsejó evitar el móvil en la habitación y reducir el uso de pantallas durante las dos últimas horas del día. En su lugar, propuso rutinas tranquilas como leer, escuchar música suave, escribir un diario del sueño, realizar respiraciones o tomar una ducha caliente.

También explicó cómo debe ser un dormitorio favorable para el descanso: un espacio ventilado, ordenado, silencioso, sin exceso de luz, con ropa de cama cómoda y una temperatura aproximada de entre 16 y 21 grados.

Alimentación, cafeína, alcohol y sueño

La charla también abordó la relación entre nutrición y descanso. Belló recomendó evitar cenas copiosas, ultraprocesados y estimulantes en las últimas horas del día.

Sobre la cafeína, explicó que no todas las personas la metabolizan igual. Hay quienes eliminan sus efectos en poco tiempo y quienes pueden notar sus consecuencias durante muchas horas. Por eso, aconsejó moderar el café, el té y las bebidas energéticas a partir de media tarde.

También advirtió sobre el alcohol y la nicotina, ya que pueden alterar la calidad del sueño, provocar despertares y reducir fases reparadoras del descanso.

Frente a ello, citó alimentos que pueden ayudar a favorecer la relajación, como plátano, kiwi, cerezas, lácteos, frutos secos, pescado azul, pollo o pavo, siempre dentro de una alimentación equilibrada y adaptada a cada persona.

Ejercicios prácticos para relajarse antes de dormir

La parte final de la charla incluyó ejercicios sencillos para poner en práctica en casa. Belló propuso respiración diafragmática, movimientos oculares suaves, estiramientos cervicales y ejercicios de relajación muscular.

También explicó qué hacer cuando una persona se despierta en mitad de la noche y no consigue volver a dormir. En lugar de permanecer en la cama mirando el reloj o consultando el móvil, recomendó levantarse, ir a otra habitación, leer con luz tenue o realizar una actividad tranquila hasta que vuelva el sueño.

La idea, señaló, es no convertir la cama en un lugar de lucha, tensión o frustración.

Una llamada a cuidar el descanso

La charla concluyó con una reflexión clara: dormir bien no es un lujo, sino una necesidad. Cuidar el sueño ayuda a mejorar la energía, la memoria, la tolerancia al estrés, la salud cardiovascular, el equilibrio emocional y la calidad de vida.

Belló cerró su intervención recordando que “dormir es la mejor cura para los problemas de la vigilia” y que el sueño es una herramienta poderosa que cada persona tiene a su alcance para cuidarse.

Bajo el lema “¡Mejora tu descanso, mejora tu vida!”, la charla dejó en Tomelloso un mensaje práctico, cercano y necesario: dormir bien también es salud.

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