La situación de los embalses de Ciudad Real ha cambiado de forma visible en el arranque de abril. En una semana en la que la reserva hídrica española alcanzó el 83,5% y la cuenca del Guadiana se situó en el 86,7%, los principales pantanos de la provincia presentan niveles muy superiores a los de hace un año. El dato rompe con la imagen de escasez que dominó buena parte de 2025 y devuelve margen al sistema, al menos en el corto plazo.
En ese contexto general, Gasset aparece en el 91,1% de su capacidad y Torre de Abraham en el 99,2%, según el parte semanal de embalses difundido por la Confederación Hidrográfica del Guadiana con fecha 6 de abril de 2026. El mismo parte sitúa a Puente Navarro por encima del lleno técnico, en el 107,1%, una señal del cambio de escenario que vive la provincia tras meses de aportaciones abundantes.
Peñarroya mejora, pero no al ritmo de Gasset y Torre de Abraham
La excepción sigue siendo el embalse de Peñarroya, que ronda el 58,1%. No es una cifra menor: supone una mejora clara respecto al invierno y lo aleja de la zona más crítica. Pero sigue marcando una diferencia evidente con los grandes embalses del oeste provincial, ya muy próximos al lleno. En términos periodísticos, la recuperación existe, aunque no tiene todavía la misma contundencia en toda la provincia.
La comparación con enero ayuda a medir esa evolución. En los primeros partes semanales de 2026, Peñarroya se movía en niveles próximos al 35% y 36% de su capacidad. El salto hasta el entorno del 58% confirma una subida relevante en pocas semanas, impulsada por un año hidrológico muy favorable. Aun así, el propio informe de sequía y escasez de la cuenca del Guadiana, correspondiente al 1 de abril de 2026, seguía situando a Peñarroya en alerta, lo que obliga a leer los datos con prudencia.
Peñarroya, además, no es un embalse cualquiera en el mapa provincial. La documentación oficial de la Confederación Hidrográfica del Guadiana vincula este sistema al abastecimiento y regadío en el entorno de Tomelloso y Argamasilla de Alba, de modo que su evolución tiene una repercusión directa sobre una de las comarcas más sensibles de la provincia. Por eso su nivel sigue observándose con más atención que el de otros pantanos con funciones menos expuestas en el debate público.
Un alivio real, aunque con prudencia
La explicación de esta mejoría está en la meteorología. La AEMET cifra en 519 milímetros la precipitación media acumulada en España entre el 1 de octubre de 2025 y el 7 de abril de 2026, un 24% más de lo normal para ese periodo. La mitad sur peninsular figura entre las zonas con superávit más destacado, un contexto que ayuda a entender el fuerte repunte de las reservas en la provincia de Ciudad Real.
La conclusión, por tanto, es doble. Ciudad Real ha salido del escenario de urgencia que marcó meses atrás y encara la primavera con una base hídrica mucho más sólida. Pero Peñarroya todavía no acompasa del todo esa recuperación general. Mejora, sí; se aleja de los peores registros, también; pero sigue siendo el embalse que mejor resume que una provincia puede mejorar mucho sin que todos sus puntos vulnerables queden resueltos al mismo tiempo.












