La flora existente en la comarca viene influenciada por muchos factores y marca el tipo de especies que conviven en las zonas agrícolas e indudablemente son especies especialmente adaptadas a lo que llamamos el medio ambiente, que es necesario concretar en tres factores fundamentales.
Un primer factor, y uno de los fundamentales, es la adaptación al tipo de suelo y del tipo de tierra en la que conviven los distintos taxones, lo que implica un mimetismo entre las necesidades de la planta y la oferta del tipo y estructura de la tierra donde crecen y se reproducen.
No es necesario insistir en el otro factor de importancia que es el clima, con sus dos más importantes vertientes como son las temperaturas y la pluviometría, definitorias de la pervivencia de las especies en el medio donde se desarrollan.
No es aplicable a las plantas que se desarrollan en sustratos preparados como huertos y plantas de zonas urbanas, donde las condiciones son artificiales.
Estas plantas del terreno como los de la comarca, presentan unas particularidades propias del medio ambiente que le corresponde habitar y no son otras que plantas con escasa necesidad de humedad, poco agresivas, adaptadas a altas temperaturas y, en general, de adaptación a terrenos pobres, poco fértiles y de escasa profundidad, aunque con buen drenaje, de consistencia arenosa.

Oruga

Viborera

Clavelillos

Aguja de pastor

Alfilerillo












