UGT Castilla-La Mancha pide mejorar las condiciones laborales de las personas trabajadoras e incrementar los salarios, sobre todo en aquellos sectores en los que hay falta de mano de obra. Así lo pone de manifiesto después de analizar los últimos datos ofrecidos por la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del Instituto Nacional de Estadística (INE), donde se pone de manifiesto que, en el tercer trimestre de 2025, el número de vacantes en la región fue de 8.685, un 85,4% más que en el mismo periodo de 2024 (4.685), lo que sitúa a Castilla-La Mancha como la comunidad en la que más ha crecido la demanda de empleo no cubierta, muy por encima además del aumento registrado a nivel nacional (+1,4%)
Si bien cada provincia tiene sus particularidades, en el conjunto de Castilla-La Mancha predomina la falta de albañiles, fontaneros, camareros, electricistas, camioneros y trabajadores/as de actividades agrícolas.
Del mismo modo, y de manera más detallada, en Toledo también existen vacantes de soldadores, trabajadores de industrias cárnicas y mecánicos y reparadores de equipos eléctricos; en Ciudad Real de conductores de autobús, encofradores, ingenieros de telecomunicaciones, instructores de autoescuela y supervisores de construcción; en Cuenca de cocineros asalariados, de enfermeros/as y de programadores informáticos; en Albacete de peones de industrias manufactureras; y en Guadalajara de mecánicos e instaladores de refrigeración y climatización.
El sindicato ponía de manifiesto la necesidad de que, en determinados sectores de la región, la patronal mejore las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras si quiere ver cómo se cubren los puestos. Apuntaba que estas vacantes están muy concentradas en determinados sectores y que, en términos generales, no representa un problema relevante para nuestra economía, apenas el 0,8% en relación a la población activa.
Desde UGT Castilla-La Mancha se añade que la presencia de vacantes también refleja la ineficiencia de las políticas activas de empleo para intermediar entre la oferta y la demanda de trabajo, entre las personas desempleadas y las empresas con necesidad de cubrir un puesto. “Es preciso reformar de manera profunda las Políticas Activas de Empleo así como reforzar los servicios públicos de orientación laboral”.












