Hay días en los que el patio suena distinto: más risas, más nervios por la función de la tarde y un ambiente que parece decir “hoy toca celebrar”. Este 31 de enero de 2026, la festividad de San Juan Bosco (Don Bosco) vuelve a ser una de las fechas más potentes del calendario en colegios salesianos y obras educativas de toda España, con actividades que van desde convivencias y celebraciones religiosas hasta teatro, deporte y encuentros con antiguos alumnos.
Lo que se conmemora no es solo un santo en el calendario. Para la comunidad salesiana, Don Bosco es sinónimo de estilo educativo: cercanía, alegría, acompañamiento y un tipo de presencia adulta que no se limita al aula. Por eso, aunque cada centro tenga su manera de celebrarlo, la sensación se repite: es un día que moviliza a familias, alumnado y barrios enteros.
Qué se celebra el 31 de enero: quién fue Don Bosco y por qué su fiesta sigue creciendo
San Juan Bosco (1815–1888) fue el fundador de la Congregación Salesiana y una de las figuras educativas más influyentes del siglo XIX. En España, su festividad se vive con fuerza en los colegios salesianos, pero también en parroquias, centros juveniles, plataformas sociales y proyectos de formación.
En muchos lugares no se reduce a una jornada puntual: se organiza como una “semana Don Bosco” con actividades por edades, dinámicas de convivencia y actos abiertos a la comunidad. La idea de fondo es sencilla y muy reconocible: educar acompañando, con un vínculo que va más allá de las notas.
Nota: si tu medio o tu web cubre una ciudad concreta, esta sección se puede reforzar con cifras autonómicas del propio centro o memorias públicas, manteniendo la cita.
Cómo se celebra San Juan Bosco en colegios salesianos: teatro, deporte y comunidad
Aunque el guion cambia según la ciudad, hay elementos que se repiten porque funcionan: actividades por clases por la mañana, algún acto común (a veces en el patio, a veces en el teatro del centro) y un cierre con familias por la tarde. No es raro ver chocolatadas, festivales, concursos, deporte por equipos y momentos de reconocimiento a profesores y personal del centro.
Este año, por ejemplo, se han anunciado celebraciones especiales en la Catedral de Cádiz vinculadas a la festividad, y en Huesca se ha destacado la conexión de estas fechas con propuestas culturales como teatro infantil y participación escolar amplia. Son ejemplos locales que reflejan algo general: la fiesta se vive “hacia dentro” (comunidad educativa) y también “hacia fuera” (ciudad y entorno).
En un contexto donde muchas familias buscan escuelas con acompañamiento real, esta celebración se convierte en una especie de escaparate del “estilo Don Bosco”: presencia, buen ambiente, y un mensaje insistente pero cercano: cada joven importa.
Por qué Don Bosco sigue importando en 2026: acompañamiento y Formación Profesional
Más allá de lo simbólico, Don Bosco conecta con debates muy actuales: bienestar emocional, convivencia, tutoría y orientación. Dicho sin postureo: la educación necesita vínculo, y el ideario salesiano se apoya mucho en esa idea de acompañar “en el día a día”.
Y hay otra pata que cada vez pesa más: la Formación Profesional (FP). La red salesiana tiene una tradición fuerte en formación práctica y orientación a empleo, con una oferta amplia en varias comunidades. Eso hace que la festividad no sea solo una celebración interna, sino también un recordatorio de un modelo educativo donde el “aprender haciendo” y la inserción laboral están muy presentes.












