El presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, ha dicho esta mañana que la nueva identidad corporativa del Geoparque Volcanes de Calatrava. Ciudad Real “no es un simple cambio de logotipo ni un capricho”, sino la constatación de que “un proyecto que nació hace años es hoy una realidad plenamente consolidada, con impacto presente y futuro en el desarrollo territorial de una parte muy importante de la provincia”.
Valverde ha realizado estas declaraciones durante el acto de presentación de la nueva identiudad corporativa del Geoparque, celebrado en el Palacio Provincial, donde ha subrayado que el rediseño de la marca ha sido “necesario, aconsejable y coherente”, tras un proceso de análisis profundo del territorio y atendiendo a las recomendaciones formuladas tanto por la UNESCO como por la Red Nacional de Geoparques.
El presidente de la institución provincial ha señalado que la nueva identidad “parte de un proyecto inicial, pero lo que refleja ya es una realidad”, una imagen “moderna, actualizada, sencilla y fácilmente identificable” que permite reconocer con mayor claridad “un territorio singular, único y difícilmente replicable en la península”.
En este sentido, Valverde ha destacado que el Geoparque Volcanes de Calatrava abarca 40 municipios, cerca de 4.000 kilómetros cuadrados y cuatro Grupos de Desarrollo Rural, por lo que se configura como “una de las grandes herramientas de vertebración, cohesión y oportunidades para la provincia de Ciudad Real”. Ha recordado, además, que se trata de uno de los 18 geoparques existentes en España, uno de los dos de Castilla-La Mancha y uno de los 229 reconocidos a nivel mundial, lo que sitúa a la provincia en una posición “privilegiada”.
Durante su intervención, Valverde también ha puesto en valor el trabajo del Comité Científico del Geoparque, al que ha agradecido su aportación para comprender y divulgar la importancia del pasado geológico del territorio. “Sabíamos que vivíamos sobre volcanes, pero no hasta qué punto ese origen ha determinado nuestra morfología, nuestros suelos y, en consecuencia, nuestra economía y nuestros productos”, ha señalado, citando como ejemplo la vinculación directa entre el origen volcánico y figuras de calidad como el aceite y el vino del Campo de Calatrava.
El presidente de la Diputación ha remarcado que el Geoparque es ya un proyecto de impulso territorial que se integra en otras estrategias provinciales, como Sabor Quijote, y que debe servir para complementar sectores tradicionales como la agricultura y la ganadería. En este contexto, ha recordado que el turismo representa ya en torno al 10% del PIB provincial, lo que refuerza la necesidad de seguir apostando por iniciativas que diversifiquen y fortalezcan la economía de la provincia.
Valverde ha fijado tres grandes objetivos para la nueva etapa que se abre con esta identidad corporativa. El primero, el desarrollo de productos turísticos ligados al patrimonio geológico, con especial atención a las georrutas, los centros de interpretación y la promoción cultural y patrimonial. El segundo, la divulgación y la pedagogía, para que la población, especialmente los más jóvenes, conozcan y asuman el territorio en el que viven como parte de su identidad. Y el tercero, como meta fundamental, revalidar en 2028 la declaración de Geoparque, un reto que ha considerado alcanzable “si el trabajo se hace de manera conjunta”.
Ha terminado el presidente de la Diputación de Ciudad Real asegurando que la institución provincial seguirá impulsando este proyecto “con determinación y visión de futuro”, convencido de que el Geoparque Volcanes de Calatrava “será en los próximos años uno de los grandes motores de desarrollo, cohesión y proyección exterior de la provincia”.
Una marca basada en la ciencia y la identidad del territorio
La vicepresidenta segunda de la Diputación, Sonia González, ha remarcado que se trata de una renovación que marca un punto de inflexión en la evolución del proyecto y refuerza su papel como herramienta estratégica de desarrollo territorial, cohesión social y crecimiento económico sostenible. “La nueva identidad no es un simple cambio de imagen; es la consolidación de un modelo propio y reconocible, acorde con la dimensión y la ambición del proyecto”, ha señalado la vicepresidenta. Una evolución que, además, responde a las recomendaciones de la UNESCO y de la Red Española de Geoparques, con el objetivo claro de revalidar en 2028 el reconocimiento como Geoparque Mundial de la UNESCO, obtenido el 28 de marzo de 2024.
Durante su intervención, la vicepresidenta del Área de Impulso Económico y Territorial a la Provincia y Reto Demográfico ha subrayado la importancia que tiene para la Diputación el desarrollo del territorio para afrontar el reto demográfico, destacando el Geoparque como “una herramienta real de cohesión territorial para la generación de empleo, para la fijación de población y la creación de oportunidades en los municipios”.
Sonia González ha explicado que el Geoparque, “no es únicamente naturaleza o paisajes volcánicos singulares y extraordinarios, hablamos también de cultural, de patrimonio, de historia , de identidad, de desarrollo económico sostenible, de desarrollo responsable, de economía local y de actividades vinculadas al territorio. Cuando decimos Geoparque es una apuesta clara por el futuro de nuestros pueblos”.
González ha recordado el papel decisivo del Comité Científico, cuyo trabajo permitió acreditar la “excepcionalidad del volcanismo calatravo” en el contexto internacional, fruto de procesos geológicos desarrollados durante más de 500 millones de años, y estrechamente vinculado a la singularidad del mercurio de Almadén, Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Especial incidencia ha hecho la vicepresidenta en la nueva marca que se inspira en los tres grandes momentos geológicos del Geoparque Volcanes de Calatrava-Ciudad Real, “mercurio, como huella de la minería histórica. Carbón, asociado a la relación entre geología, industria y paisaje humano. Magma, símbolo del volcanismo más reciente y núcleo identitario del Geoparque. Deja de ser un proyecto técnico para convertirse en un proyecto de territorio compartido, con la ciencia como aliada para conectar paisaje, identidad y economía local”.
Junto a la nueva imagen corporativa, se han presentado las principales herramientas de comunicación que acompañan esta nueva etapa del proyecto, entre las que destacan el manual de identidad corporativa, inexistente hasta ahora, que permitirá unificar el uso de la marca en todo el territorio; una pieza audiovisual realizada íntegramente con inteligencia artificial que será el eje central de la campaña de difusión en ferias, eventos y centros de interpretación; materiales digitales y folletos electrónicos de divulgación. Un mapa geoturístico, clave para integrar el patrimonio geológico en la oferta turística y “merchandising” institucional con la nueva imagen del Geoparque.
Explicaba Sonia González que el objetivo de estos recursos es hacer la ciencia comprensible y cercana, reforzar la visibilidad del proyecto y convertir el Geoparque Volcanes de Calatrava en un referente de conocimiento geológico, orgullo territorial e identidad colectiva. Además, la presentación ha coincidido con una intensa actividad del Geoparque, que actualmente desarrolla 30 rutas guiadas gratuitas por distintos geositios, un programa formativo junto a la Universidad de Castilla-La Mancha dirigido a profesionales del sector turístico y jornadas de difusión por todo el territorio, con una elevada participación ciudadana. Asimismo, en las próximas semanas se pondrán en marcha los nueve centros de interpretación del Geoparque, distribuidos por el territorio, que se convertirán en espacios clave para la divulgación científica y la experiencia turística.
Un cambio trascendente, pero no excluyente
Por su parte, Reyes Ávila, experto en turismo y comunicación y responsable de la nueva identidad corporativa, Reyes Ávila ha explicado que el trabajo desarrollado ha abordado “un cambio trascendente, pero no excluyente”, que en ningún caso pretende borrar lo realizado hasta ahora en la historia del Geoparque Volcanes de Calatrava, sino reforzarlo e incorporar todo ese valor acumulado a una identidad corporativa consolidada, concebida para construir una marca sólida y reconocible.
Ha señalado que, más allá de los aspectos estéticos -que ha considerado fundamentales-, el proceso se ha centrado en criterios de legibilidad, visibilidad, comprensión y vínculo con el territorio, adaptando la identidad corporativa como base de una “marca paraguas” sustentada en un elemento simbólico de gran trascendencia, fácilmente comprensible tanto para la población local como para quienes se acercan desde fuera del territorio.
Ávila ha subrayado que la identidad debía ser “entendible y asumible incluso para un niño”, hasta el punto de que pudiera dibujarla de forma natural e incorporarla a su propio ADN territorial. Ha recordado que, aunque los volcanes presentan múltiples formas, “los volcanes son volcanes para todos”, y ha señalado que numerosos dibujos realizados por niños del territorio reflejan una forma común y reconocible que también está presente en los propios volcanes del Geoparque, junto a maares y otras manifestaciones volcánicas.
También ha resaltado la incorporación de un elemento simbólico que permite “sentir que estamos todos juntos bajo una misma corona”, en referencia a la provincia, representada a través de tres puntas que simbolizan los tres territorios y los tres ejes temáticos de los ámbitos geográficos que abarca el Geoparque. Esta convivencia de elementos genera, según ha señalado, una especie de exclamación visual que actúa como una auténtica marca paraguas que integra a todos los volcanes.
En relación con la identidad cromática, Ávila ha indicado que se han utilizado los colores de la Diputación y del propio territorio, colores de la tierra “inconfundibles”, que aportan singularidad y permiten que cualquier persona que accede al Geoparque se identifique y se vincule con una geología, una geomorfología y una geografía claramente diferenciadas, presentes, incluso, en la toponimia de los municipios.
Ha precisado que los fundamentos del cambio estarán a disposición de quien los necesite, insistiendo en que la transformación gráfica del proyecto ha estado guiada por criterios de usabilidad, ordenación de marca y sostenibilidad, más allá de un mero cambio estético. Y ha añadido que no resulta viable trabajar con logotipos excesivamente complejos, con múltiples colores o tipografías ilegibles en tamaños reducidos, tanto por razones técnicas como por criterios de sostenibilidad exigidos por la UNESCO.
Ha remarcado, igualmente, que una identidad no puede pretender explicar de forma exhaustiva todo un territorio, sino que debe sintetizarse en un icono que sirva como base para la comunicación, sobre la que posteriormente se construya contenido. “El icono no es nada en sí mismo”, ha señalado, sino que adquiere valor a través de lo que se comunica a partir de él, ya que debe funcionar técnicamente, resultar agradable y ser capaz de acoger todos los valores asociados a la marca desde la simplicidad.
Por otra parte, ha destacado el trabajo realizado en el análisis de públicos, subrayando que el Geoparque necesita comunicar contenidos de largo recorrido a distintos operadores, agentes y ámbitos, lo que requiere una narrativa específica que sirva tanto para la estrategia del proyecto como para su comunicación futura. Ha insistido en que esta dinámica debe ser compartida y utilizada por todos los actores implicados, desde las administraciones hasta guías, empresas y profesionales que ya forman parte activa del Geoparque.
No ha dudado Reyes Ávila en defender la necesidad de segmentar adecuadamente los públicos objetivos y de transmitir con rigor los distintos contenidos, teniendo en cuenta que el Geoparque es ciencia, educación, desarrollo, turismo, energía y, sobre todo, población, como pilar fundamental del proyecto.
Esta síntesis conceptual, según hay dicho, se ha materializado también en un claim que resume la esencia del Geoparque: “Volcanes que laten, naturaleza que transforma”, con el objetivo de conectar el patrimonio natural y cultural con una visión de futuro y una proyección de marca diferencial, tanto en el territorio como en el conjunto de geoparques existentes en España.
Finalmente, ha subrayado la importancia de la correcta articulación de la marca con los logotipos de la UNESCO, así como el desarrollo de herramientas iconográficas, mapas de geositios y patrimonio, y aplicaciones de comunicación coherentes con la nueva identidad, orientadas a reforzar el carácter del Geoparque como territorio de alto valor patrimonial, científico y turístico, y a facilitar su disfrute y comprensión por parte de la ciudadanía y de quienes lo visitan.



















