La tractorada convocada hoy por Unión de Uniones, con el apoyo y participación de organizaciones territoriales de ASAJA (entre ellas Burgos, Valladolid y León) y la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi) en la capital ha reunido a miles de agricultores, ganaderos y más de 500 tractores en una movilización que sitúa en el centro del debate la defensa de la producción nacional, la soberanía alimentaria y el precio final que pagan los ciudadanos por los alimentos, entre otras.
El damnificado es el consumidor
Desde la organización convocante, el presidente de Unión de Uniones en Castilla-La Mancha, Andrés García Vaquero, subrayó que la protesta no es corporativa, sino social. “El verdadero damnificado es el consumidor: si desaparece la producción nacional, va a pagar alimentos de menor calidad y a precios mucho más altos porque no habrá oferta que regule el mercado”, señaló durante la marcha.
García Vaquero insistió en que el acuerdo con Mercosur, tal y como está planteado, y los posibles recortes en la Política Agraria Común ponen en riesgo la viabilidad de miles de explotaciones. “No pedimos privilegios; pedimos competir en igualdad de condiciones, con los mismos controles y las mismas exigencias para todos. Defender al campo es defender la cesta de la compra de las familias”, recalcó.
La ciudadanía en general ha mostrado de nuevo públicamente su apoyo al sector primario desde la perspectiva del consumidor. “He venido porque lo que está en juego no es solo el futuro del campo, sino lo que ponemos cada día en la mesa. Queremos alimentos seguros, de calidad y a precios justos, y eso pasa por proteger a nuestros agricultores y ganaderos”, afirmaban de manera prácticamente unánime los viandantes al paso de la tractorada. A su juicio, la entrada de productos procedentes de terceros países sin las mismas exigencias sanitarias y medioambientales “acaba repercutiendo en el bolsillo y en la salud de todos”.
La movilización ha transcurrido bajo el lema de la soberanía alimentaria y con un llamamiento explícito a la ciudadanía para respaldar al sector. “Esto no va solo de agricultores y ganaderos —concluyó el presidente regional—, va de garantizar que España siga produciendo alimentos seguros, cercanos y de calidad para toda la sociedad”.


















